OBESIDAD Y AUTOESTIMA – Una intervención psicológica

La mayoría de los dietistas y médicos centran los tratamientos dirigidos al sobrepeso en la dieta, seguida por un régimen de ejercicios. Pero la mayoría de las veces no se tiene en cuenta el hecho de que la obesidad puede ser causada casi de manera directa por una baja autoestima.

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http://psicopedia.org/1333/obesidad-y-autoestima-una-intervencion-psicologica-pdf/

¿QUÉ HACER CUANDO TENEMOS BAJA TOLERANCIA A LA INCERTIDUMBRE?

Cuando se habla de incertidumbre en psicología se suele hablar en negativo, como ausencia o carencia de algo. Se suele definir como la falta de seguridad, certeza o confianza que genera incomodidad.

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http://psicopedia.net/1319/intolerancia-incertidumbre/

FOBIA SOCIAL EN LOS TIEMPOS DE LAS REDES SOCIALES

¿Cuál es el rol que ocupan hoy las redes sociales en la fobia social? ¿Ayudan o perjudican?

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https://www.psyciencia.com/fobia-social-en-tiempos-de-redes-sociales/

LOS PROCESOS INCONSCIENTES AL ELEGIR UNA PAREJA

“Mi esposa es muy controladora, siempre está diciéndome qué debo hacer y qué no. No confía en mí, creo que me ve como un niño” Varón de 38 años. Estudiante de maestría.

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http://ayuda-psicologica-en-linea.com/psicologia-de-pareja/procesos-inconscientes-al-elegir-pareja/

La encrucijada de Caperucita por Silvia Bleichmar.

caperucita y el lobo

 

LA ENCRUCIJADA DE CAPERUCITA

Por Silvia Bleichmar

Caperucita Roja no es ingenua por haberle creído al lobo, sino por haber convertido la evidencia de de las enormes orejas, la gran nariz, las manos peludas, en objeto de una interrogación al servicio de la desmentida, buscando en las respuestas que recibía una racionalidad que anulara su profunda sospecha de que no estaba, en realidad, ante su abuelita. Por eso, en lugar de huir, siguió preguntando, no a la búsqueda de la verdad que de algún modo conocía, sino en el intento de que la respuesta oficiara al servicio de su deseo de anulación de la percepción: orejas grandes para oírte mejor -qué mayor halago que ese- manos grandes para tocarte mejor -qué hermoso, cómo me quiere mi abuelita-, ojos grandes para mirarte mejor -soy tan bella, objeto de la mirada amorosa que requiere ojos grandes para poder apreciarla. Boca grande para comerte mejor, y ya es tarde, ya está en las fauces y en la barriga del lobo, hasta que alguien venga a liberarla, porque no sólo ha quedado atrapada sino que ha cedido las pocas fuerzas que tenía para evitar su captura o destruir a su captor.

La ingenuidad no es una virtud, y si se la presenta como tal es porque en ella se sostiene el usufructo de quienes se aprovechan del que la padece en beneficio propio, ya que esta se caracteriza por un ejercicio de la creencia sin empleo de juicio crítico para separar lo verdadero de lo falso, lo posible de lo imposible, y, muy en particular, y ese es su mayor problema, para desestimar el reconocimiento de aspectos visibles de la realidad que descalificarían el deseo de que esta fuera diferente.

Pero, como lo demuestra Caperucita, detrás de la ingenuidad hay un deseo de obtener algo, y si bien la víctima de su propia ingenuidad podría merece nuestra simpatía, es indudable que su motivación no es tan pura como se supone: quien compra un billete premiado de lotería, cree aprovecharse de un paisano que debe volver a su pueblo para hacerse cargo de un pariente enfermo; quien compra un buzón, supone que el pobre hombre que se lo está vendiendo ya no puede estar en esa esquina porque padece alguna tragedia que lo captura; y, sin duda, quien compra la presunta honestidad de un dirigente político corrupto, lo hace a expensas De cerrar los ojos a la evidencia para lograr algún tipo de usufructo que no es necesariamente complicidad en el robo pero sí cierto status quo que le garantiza no modificar las condiciones en las cuales sobrevive, instalado muchas veces sólo en un séquito que lo protege y al mismo tiempo le impide darse cuenta de que si el mundo exterior está lleno de temores desconocidos, también lo está de oportunidades que no se adquieren sin riesgo.

La ingenuidad, francamente, me produce rechazo. De ingenuos está llena la complicidad de “los inocentes” con el terrorismo de Estado, con los ladrones de bienes públicos, con los golpeadores familiares, con la injusticia en general. El ingenuo, “el inocente”, como diría Broch, no es sino alguien que cierra los ojos a la amenaza o sufrimiento hasta que este se le viene encima. La ingenuidad política es, también, des-responsabilidad.

Por el contrario, la esperanza, si bien se esfuerza sobre el cumplimiento de un deseo, sostiene su racionalidad en la apreciación de los hechos de la realidad, y en su posibilidad de incidir en ellos. Se tiene esperanza no sólo cuando se aspira a que algo cambie en una dirección deseable, sino también cuando se avizoran las condiciones que lo posibilitan; y más esperanza se tiene cuando se participa de la posibilidad de lograrlo. A diferencia de un iluso, pariente demenciado del ingenuo, la esperanza implica una evaluación de las condiciones de realización futura de un logro no alcanzado. Pero como tal, implica un reconocimiento de los recursos posibles y de su empleo.

Que la esperanza se sostenga sobre el trasfondo de los sueños de los seres humanos es inevitable: en el horizonte mismo está aquello que se anhela, pero se sabe que sólo traza una dirección de recorrido, y no realmente una meta. Del mismo modo ocurre con la Utopía, el error es considerarla objetivo político y no horizonte ético de la acción, ya que en los principios que sostienen su vigencia trasciende la posibilidad de rehusarse a la desigualdad como destino y al sufrimiento de las mayorías como única opción viable. Los descreídos pretenden que todo esperanzado es un ingenuo. En realidad, atacan la esperanza desde un lugar que está signado por la desilusión. Como las jovencitas que no creen en el amor porque al primer desencuentro se convencieron de que no hay príncipe azul y en razón de ello afirman que toda enamorada es una ingenua – ya que el hombre encontrado nunca será el de la imagen soñada-, corroen las posibilidades de vida de quienes luchan por hacer realidad sus sueños y por aceptar que entre el espacio virtual del deseo y el espacio real de la vida no necesariamente hay disociación pero sí un recorrido que sólo se acorta, sin agotarse nunca, con acciones tendientes a modificar la distancia. El desencantado es en realidad un ingenuo que anuló su propia percepción de la realidad, desmintió los aspectos desilusionantes, confió de manera pasiva en que esta se le diera como la deseaba, y vive añorando su propia creencia pero avergonzado por ella ya que nunca terminó de protagonizarla.

Como Caperucita, que al menos tiene la dignidad de no acusar al lobo de haberla engañado ya que sería inadmisible aún para su infantil inteligencia reprocharle al lobo que sea lobo, el ingenuo desengañado debería reconocer que, como dice Amos Oz, “la desilusión es el sobreprecio acumulado del autoengaño”. Por el contrario la esperanza, como el amor, siempre está presta a encontrar nuevos objetos en los cuales realizarse, a los cuales ceder la posibilidad frustra de los proyectos anteriores.

Publicado en: Caras y Caretas. Buenos Aires, julio de 2005, año 44, nº. 2188, p. 52.

NUEVO: CURSO “CAPACITACIÓN PROFESIONAL EN ORIENTACIÓN VOCACIONAL”

COMIENZA EN SEPTIEMBRE – Dos modalidades a elegir:

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CURSO de CAPACITACIÓN PROFESIONAL EN ORIENTACIÓN VOCACIONAL.

SUBJETIVAR LA ORIENTACION VOCACIONAL.

DOS MODALIDADES para elegir:

  • Semi-presencial
  • A distancia

MODULO I.

Marco conceptual.

  • La orientación vocacional, un campo de problemáticas complejas.
  • Perspectiva teórico-operativa dentro de un dispositivo clínico.
  • Perspectivas multidisciplinares: ¿Qué nos aportan?
  • Perspectivas teórico-operativas en el campo vocacional.
  • Procesos de subjetivación:

La orientación vocacional como experiencia subjetivante.

  • Aportes de la Neurociencia cognitiva: procesos de pensamiento, emociones, toma de decisiones; ¿cómo se elige?
  • Noción de proyecto, trayectoria y elección vocacional u ocupacional.
  • Supuestos, imaginarios, representaciones sociales que moldean exigencias y expectativas. Factores de éxito y fracaso construidos socialmente.
  • Psicopatología del Trabajo.
  • La orientación vocacional en la población adolescente.
  • La orientación vocacional en Adultos y Adultos mayores.

MODULO II.

Proceso de orientación vocacional-ocupacional.

  • La necesaria estructura plástica del proceso.
  • Los participantes del proceso:
  • Sujeto – Orientador- Familia – contexto sociohistórico.
  • Conocimiento y manejo de los Fantasmas, la memoria colectiva, la cultura de época, las demandas sociales de todo proceso de orientación vocacional.
  • El “habitus” y su impacto en el proceso de orientación vocacional.
  • Procesos de Elección y toma de decisiones.
  • ¿Crear posibles reales o reales posibles?: Técnicas para valorar habilidades, fortalezas y debilidades.
  • Implicación del orientador.
  • Posicionamiento ético-político del orientador vocacional.

MODULO III

ADOLESCENCIAS POR-VENIR.

  • Características psico-socio-dinámicas del adolescente que modelan aspectos de la configuración del proceso de orientación vocacional.
  • El cerebro adolescente.
  • Identidad y Adolescencias.
  • Adolescentes y toma de decisiones
  • Adolescentes, la construcción de si y de su proyecto de vida.
  • Plan de trabajo para realizar orientación vocacional a adolescentes.
  • La orientación vocacional-ocupacional en Adultos mayores.
  • Características psico-socio dinámicas del adulto mayor.
  • ¿Cómo trabajar con el adulto mayor?
  • Propuesta de Implementación para trabajar con adultos mayores.

MODULO IV.

Encuadre del proceso y Caja de Herramientas.

  • Técnicas psicológicas
  • Técnicas psicosociológicas.
  • Técnicas Neuropsicológicas.
  • Información que se debe proveer a las personas sobre panorama y posibilidades vocacionales y ocupacionales.
  • Dispositivos a implementar para trabajar en Orientación vocacional.
  • Software SOVI (Sistema informático de Orientación vocacional.)
  • Devolución e Informe del proceso de Orientación Vocacional.
  • Casos ejemplo.

 

BIBLIOTECA DIGITAL.

Se aportarán: Libros de referencia, Manuales, Cuestionarios para explorar intereses, entre otros y Software para realizar Orientación vocacional.

 BIBLIOGRAFIA

Angenot, Marc – El Discurso social.

Aleman, Jorge –  Horizontes neoliberales en la Subjetividad.

Boholasvsky, Rodolfo – Orientación vocacional, la estrategia clínica.

Bourdieu, Pierre – La Distinción

Bruner Jerome, Realidad mental y mundos posibles

Bruner Jerome, La Fábrica de Historias

Castel Robert – El ascenso de las incertidumbres. Trabajo, protecciones, estatuto del individuo.

Castoriadis, C, La Institución imaginaria de la Sociedad.

Dejours, Cristophe –  La Sociedad no es una familia.

De Bono, Edward – El pensamiento práctico.

De Gaulejac, Vincent – La historia que heredamos. Novela familiar y trayectoria social.

Deleuze, Giles – Curso sobre Foucault – La Subjetivación.

Deleuze,G y Guatari, F – El antiedipo.

Fernández, Ana Ma. Jóvenes de vidas grises. Psicoanálisis y biopoliticas.

Fernández Ana Ma. – Las lógicas colectivas.

Foucault, Michel – La voluntad de saber

Gardner, Howard – Inteligencias Múltiples.

González Rey, Fernando – El sujeto y la subjetividad en la psicología social.

Guatari, Félix – Caosmosis

Guatari, Félix – Líneas de Fuga.

L´Huillier Dominique, Clot , Ives  – La clínica del trabajo

Moscovici , S – Las representaciones sociales.

Müller Marina – Orientación vocacional.

Rancière, J – El maestro ignorante.

Rascovan, Sergio – La orientación vocacional una perspectiva crítica.

Ritchart, Ron y otros – Hacer visible el pensamiento.

SOVI  (Sistema de Orientación Vocacional Informatizado) – Software de OV.

Wertsch, James , La mente en acción.

Winnicott, Donald – Realidad y juego.

Winnicott, Donald – Exploraciones psicoanalíticas.

Más información: cordobaaprendizaje@gmail.com

CINCO GRANDES MITOS SOBRE LOS LÍMITES PERSONALES

Los límites están en todas partes, presentes casi en cada rincón de nuestras vidas.

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http://psicopedia.org/2563/cinco-grandes-mitos-sobre-los-limites-personales/