APRENDER A PENSAR: ¿QUÉ ES EL PENSAMIENTO LATERAL?

El pensamiento lateral es un concepto que creó en 1967 el psicólogo Edward de Bono en su libro El uso del pensamiento lateral. Este tipo de pensamiento busca soluciones a los problemas que no siguen las pautas lógicas utilizadas normalmente, se apoya en ideas que se salen de lo habitual, busca caminos alternativos de resolución. Se trata de un tipo de pensamiento creativo, que escapa de las ideas preconcebidas.

Leer nota completa: https://aprenderapensar.net/2012/12/26/pensamiento-lateral-y-resolucion-de-problemas/

SOMOS LO QUE PENSAMOS

La vida tiene altos y bajos y no siempre se pueden sortear, pero sí podemos cambiar lo que sentimos. Entrenar otra forma de pensar es el primer paso para conseguirlo

Las personas suelen culpar y maldecir al entorno, a lo que ocurre a su alrededor, porque lo identifican como el causante de su malestar y sufrimiento. Pero ¿lo de fuera le genera malestar, o son sus interpretaciones sobre lo que ocurre a su alrededor lo que condiciona sus emociones?

Leer la nota original:

https://elpais.com/elpais/2015/11/13/eps/1447415978_782093.html

PANDEMIA: EL MUNDO DADO VUELTAS ¿QUÉ PASARÁ CON NIÑOS Y ADOLESCENTES? Por Mario Valdez

La vida es algo que pasa en otro lado…

La situación de emergencia mundial ha cambiado literalmente los hábitos y costumbres personales, pero también la dinámica de funcionamiento familiar en todas las sociedades. Los ritmos laborales se acallan, el tiempo para dedicar a la familia se extiende, la tolerancia se pone a prueba, las máscaras se caen, la economía familiar se derrumba, los niños se aburren, los padres disienten, los resentimientos reprimidos se manifiestan, la televisión y el cine en casa crece en la demanda…. Todo parece estar patas para arriba. El hogar como refugio para relax y el descanso se convierte en el único escenario donde pasa “todo” y nadie se sentía preparado para ello. Pero en este caso, quiero poner la lupa sobre los niños y adolescentes, quienes ven afectada su intimidad, sus horarios y sus rutinas, aparentemente con menos preocupaciones que los adultos, pero con sus propias conflictivas “al rojo vivo”.  Los adultos hablamos de la necesidad de reinventarse, de crear nuevas fuentes de ingresos, sentimos que la estresante vida cotidiana en la oficina o en taller, después de todo tenía su costado positivo y que después de todo, no está tan mal el trabajo que tenemos. Pero, ¿qué pasa en el mundo de niños y adolescentes? De pronto, todas las exigencias cotidianas desaparecen: los retos de papá por los objetivos pendientes, la insistencia machacona de mamá sobre los horarios y tareas pendientes de la escuela y las actividades extraacadémicas: -¡apurate, que en diez minutos salís para inglés!; -¿Hiciste el trabajo de sociales?; -¿Por qué la maestra me escribió esa nota?; -Nada de televisión ahora, tomás la leche y te ponés a trabajar….

Aquello que en principio parecía una reivindicación divina que venía a poner justicia a su cansancio, comienza a transformarse en una pesadilla de aburrimiento, de agobio por el encierro. Todo el día encerrado, ¡qué injusto! La conducta comienza a resquebrajarse, los nervios de mamá y papá circulan en la familia y son absorbidos por los niños, quienes agregan desazón y angustia a su vida alterada por completo. Esa es nuestra realidad ahora, pero ¿qué ganan y qué pierden los chicos con esta nueva dinámica familiar?

Los aspectos positivos no son pocos. Las presiones son menores, los horarios se relajan, mamá se transformó en una maestra integradora que fiscaliza todas las clases virtuales de maestras y profesores, los permisos para el uso de dispositivos de juegos son mayores, el tiempo de sueño es mayor y por tanto el descanso también lo es, las reglas estrictas de la casa se desmoronan, el tiempo de juego con hermanos y padres aumenta. Todo ello no es poco, en esta sociedad competitiva que pretende que los niños “aprovechen” el tiempo en múltiples actividades “útiles” en detrimento del juego y el desarrollo armónico del niño o adolescente.

Pero también existen cosas que se perdieron, más allá de los contenidos escolares. Escenarios sociales de convivencia con pares, sometimiento a las reglas en contextos exógenos, aprendizaje de la organización de la vida a partir de los compromisos, consensos y disensos permanentes con iguales y profesores, valoración del esfuerzo cotidiano, planificación, fortalecimiento de la personalidad, crecimiento psíquico y social, aprender a ser “sujeto”, aprender a ser “alumno”. En el plano cognitivo, ejercitar sus funciones cerebrales superiores, someterse al conflicto cognitivo, desarrollar estrategias de aprendizaje y conciencia del error, lograr autoría de pensamiento, estimulación de las capacidades visoespaciales, memoria, atención y, en general, todo aquello que implican las funciones ejecutivas, es decir, nada más ni menos que acompañar el proceso de crecimiento físico con el desarrollo neurocognitivo.

Los adultos sólo esperamos la ocasión para retomar “la vida anterior”, en lo posible, pero es diferente para niños y adolescentes quienes atraviesan una espiral de crecimiento mucho más dinámica y transformadora, porque ellos no pueden, no deben y no quieren, sólo volver a la vida anterior. Padres, docentes y terapeutas, deberemos pensar las estrategias para el abordaje de esos “sujetos en construcción” que esperarán de nosotros mucho más que la vida anterior a la pandemia.

EQUIPO IINNUAR

Prof. Lic. Mario Valdez – Neuropsicología del Aprendizaje

A pensar también se enseña …

cabeza marip y otros

“Las investigaciones en Neurociencias nos muestran que la mayoría de las personas no son conscientes de la forma cómo resuelven un problema o cómo asumen una posición en un tema específico. Pero esta forma de funcionamiento tiene ventajas, ya que permite atender varios procesos de pensamiento o acciones a la vez, así como liberar la atención y reflexividad, de tareas que seguramente ya hemos realizado muchas veces, o fenómenos que requieren una respuesta muy rápida para afrontarlos, asi también como  tareas repetitivas. Pero las funciones cognitivas y el aprendizaje de determinados conocimientos y disciplinas, requieren mucho trabajo de reflexividad, por lo que es necesario tener control, automonitoreo exhaustivo de nuestras estrategias de pensamiento, de modo de hacer visible la forma de construir pensamiento, ideas, nociones, conceptos.

Sabemos que la aplicación de estrategias cognitivas y metacognitivas en los procesos de enseñanza y aprendizaje, mejoran increíblemente la modalidad en que los alumnos se apropian de los conocimientos, en sus diversas formas singulares de aproximación a las tareas que le presentan los docentes. ”

La idea del curso que les presentamos, tiene como objetivo, acercar a docentes y terapeutas herramientas para la exploración y abordaje neuroeducativo de las funciones del lóbulo frontal más relevantes para el aprendizaje.

CURSO DE EXPLORACIÓN Y ESTIMULACIÓN DE  FUNCIONES EJECUTIVAS , ESTRATEGIAS DE PENSAMIENTO Y SISTEMA ATENCIONAL EN PROFUNDIDAD. 

DURACION:  4 clases    MODALIDAD :  A DISTANCIA.

COMIENZO: 21 DE FEBRERO.

INFORMES E INSCRIPCIONES :  cordobaaprendizaje@gmail.com

 

 

 

CÓMO ENSEÑAR A LOS NIÑOS A PENSAR

Nacemos con la capacidad innata de pensar pero después no siempre se pone en práctica el pensamiento verdadero, es decir, aquél que te hace analizar las situaciones y establecer las consecuencias de los actos que acometemos en el día a día.

PENSAR

http://www.abc.es/familia-padres-hijos/20141108/abci-ensenar-ninos-pensar-201411071334.html