SINTESIS CV Silvia Pérez Fonticiella

Lugar de Residencia Córdoba , Argentina.

Ø Prof.  en Psicopedagogía. Universidad Blas Pascalsilvia

Ø Lic. en Psicopedagogía.  Universidad Blas Pascal

Ø Colegio Profesional de Psicopedagogos de la Provincia de Córdoba MP:   P-12-4061

Ø Lic. En Psicología. Universidad de la República Oriental del Uruguay.       UDELAR.

Ø Directora de la Diplomatura en Integración socio-educativa: abordaje de la diversidad en el aula desde una perspectiva multidisciplinar y con aporte de las Neurociencias. Universidad Blas Pascal.

Prof. a cargo de la Cátedra Clínica Piscopedagógica II  Universidad Blas Pascal.

Ø Docente de Cursos de Posgrado en Universidad Blas Pascal    e  IINNUAR.

  • Universidad Nacional de Córdoba – Secretaria administrativa de Programa y cursos de Posgrado en el campo de las subjetividad(es) dirigidos por la Dra Andrea Bonvillani.

Ø Esp. en Neuropsicología. CEIS  – Uruguay.

Ø Diploma superior en Psicoanálisis y prácticas psicoeducativas. FLACSO Argentina.

Ø Ingeniería en Sistemas: Fac Ingeniería. Univ. de la República Oriental del Uruguay. UDELAR.

Ø Especialista en aplicación de
Tecnología de Informática y Comunicaciones a  la Educación.  Diploma superior Universidad de Cambridge  Reino Unido.

Ø Consultora en Neurociencia cognitiva de la Unidad de Cirugía de Epilepsia Sanatorio Allende.

Ø Directora de IINNUAR– Equipo interdisciplinario de investigaciones y capacitación en Neuropsicología, Psicopedagogía, Sociología Clínica  y Neurociencia Cognitiva.

  • Maestría en Intervención e Investigación Psicosocial Universidad Nacional de Córdoba. 2016.

  • Posgrados en Psicosociología Clínica UNC.

  • Diplomatura en Construcción de Proyectos e investigación cualitativa en Ciencias Sociales.      IDES –  INSTITUTO DE DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL.

Investigadora en Tecno-Psicosociología  UNC. Investigaciòn actual: Producción de Subjetividad en tiempos de Big Data.

Ø Experiencia clínica: 30 años.

Ø Asesora de Trabajos finales de carrera y Tesinas en Universidad Blas Pascal y otras Universidades del país.

Ø Supervisora y Asesora de profesionales en la clínica psicológica,  psicopedagógica y neuropsicológica a nivel nacional e internacional.

 CONYCYT- BID – CEIS: Premio a Proyecto de innovación tecnológica. Implementación del Primer Laboratorio para el estudio de las funciones cerebrales superiores y Tratamiento de las dificultades del aprendizaje y discapacidades en entornos informatizados. Programa de desarrollo tecnológico.CONICYT Consejo Nacional de ciencia y Tecnología.Minist. de Educación y CulturaBID (Banco Interamericano de desarrollo) Montevideo Uruguay 2002. Directora del proyecto.

Ø PROGRAMA INFORMATIZADO , análisis factorial, y gráficas de perfil neuropsicológico de pacientes niños y adolescentes, para posterior interpretación cuanti y cualitativa del WISC III.     Autora. Investigación valorada  por el Prof. Dr. Alan Kaufman Universidad de Columbia-Universidad de Yale. USA     2011. [ Dr. Alan Kaufman -Autor Test K-ABC  , K-Bit y colaborador con Wechsler en la elaboración de la escala de inteligencia  WISC III]

Ø Consultora y Conferencista a nivel nacional e internacional en Neuropsicología y Neurociencia Cognitiva.

Ø Autora de diversas publicaciones científicas y de divulgación general en revistas, diarios y Blogs  nacionales y extranjeros.

Ø Co-Autora de “Rehabilitación y estimulación cognitiva en entornos informatizados”. 2000. Editorial Psico-libros.

Ø Co-autora del Libro: Aportes de la Psicopedagogía a los Nuevos Escenarios. La Clínica psicopedagógica como laboratorio de investigación social. Publicado enero 2016. Ediciones de la Universidad Blas Pascal y Editorial Advocatus.

Ø Administradora Blog: cordobapsicopedagogianeuropsicologia.com

 

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LOS PSICOPEDAGOGOS Y EL ANÁLISIS DE LA ACTIVIDAD DOCENTE – Por Mario Valdez

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La práctica docente en instituciones que congregan un colectivo desfavorecido en términos socio-económicos y culturales, se sumerge en general en la atención de las demandas y necesidades de alumnos que la habitan, en detrimento del surgimiento de la demanda singular de cada sujeto, en detrimento también de la promoción del desarrollo del lazo social y finalmente, de la transmisión cultural.

Para el filósofo Aristóteles, padre de la retórica, esta disciplina constaba de tres operaciones fundamentales: la “inventio”, operación dedicada a la búsqueda de argumentos que permitan persuadir al auditorio sobre el tema a tratar. La “elocutio”, referida a la búsqueda de las palabras más adecuadas para la transmisión del tema en cuestión y la “dispositio”, operación consistente en el ordenamiento y disposición de las ideas, en función del objetivo a transmitir. Esta disposición operacional de Aristóteles, pareciera ser la clave sobre las que los docentes deberían elaborar las estrategias áulicas, en especial cuando se trata de la pedagogía de grupos heterogéneos y teniendo en cuenta la formación para una enseñanza “monocrónica”, (como la denomina Flavia Terigi), recibida en los institutos de formación docente. En efecto, elementos propios de la retórica como la oposición de ideas, la relación de causa y efecto y, en definitiva, el saber construido a partir de los saberes previos contextualizados, debería ser la manera de evitar que alumnos diferentes, provenientes de contextos culturales diferentes al de los docentes, produzcan la fractura de la transferencia áulica, la que termina por apartarlo del ideal que proyecta sobre su función.

En el “territorio” escolar, más precisamente en el aula, contexto socio-histórico de interacción dialéctica entre docente y alumnos, se construye gran parte del proyecto identitario de los seres humanos. El aula se convierte así en un espacio biográfico singular, relacional, donde enseñante y enseñados co-construyen, de manera compleja, un discurso dialogal entre tiempos, entre generaciones, entre posiciones asimétricas de poder y de saber, a través de la interacción entre las múltiples de voces que inauguran el espacio.

Hablar de territorio, en este caso, refiere al espacio de interacción necesario para una entidad geo-antropológica-social; la territorialidad, entonces, se vincula con la forma de gestionar relaciones entre los individuos, las sociedades y los estados. Cada uno de los actores, dentro del aula, pondrá en juego una serie de conductas como respuesta al estímulo de las interacciones en el aula: gritos, juegos, llamados de atención, reclusión, dispersión, sumisión o postura catatónica.

Para que un niño aprenda es necesario que construya un vínculo con el objeto de conocimiento y con el mediador que operará entre ambos, en este caso: el docente. Si se piensa desde la perspectiva de la territorialidad, (Deluze y Guatari 1994) tanto docente como alumno tiene un territorio construido y en proceso aún de construcción. Para enseñar y para aprender, es necesario crear una zona de intersección entre esos territorios donde se producen los intercambios.

Por su parte, S. Freud en su texto: “Recordar, repetir y reelaborar” (1914), expresa que la repetición opera como una resistencia a recordar, como una manera de actuar lo reprimido. El autor concibe que una de las funciones de la repetición tiene que ver con  un mecanismo del fenómeno transferencial que permite  reelaborar el recuerdo a través de del mecanismo transferencial.

4.1. La transferencia en el aula

En la actividad docente la transferencia juega un rol de magna importancia, aunque no siempre sea reconocida por los docentes como tal. Es común que los docentes sean conscientes de los sentimientos de afecto o rechazo que se genera entre él y los alumnos, pero la tendencia es que considere estos vínculos como personales, como sentimientos que los alumnos expresan hacia su persona y no a su rol, situación que finalmente influirá negativamente, tanto en el vínculo como en la tarea.

La palabra, como expresión de comunicación interpersonal, circula en todas las direcciones, pero principalmente en forma vertical y descendente; el discurso predominante se refiere principalmente a los contenidos curriculares, despojado del conocimiento vivencial, subjetivo y contextual; no es una práctica habitual que se le pida al alumno que hable de sí. En tanto, el docente transmite un saber generado de forma externa a sí mismo, un saber que le fue impartido y que a su vez, su misión es la de retransmitirlo a sus alumnos. Es entonces este aspecto racional lo que determinará, en parte, la naturaleza de la transferencia que el alumno genere sobre el docente.

El yo en su conjunto devela la necesidad de amar y ser amado, por lo que el docente puede identificarse en ocasiones con un rígido superyó o bien con el ideal del yo, dentro de este juego de seducción que le impulsa a ser excesivamente amable, comprensivo, asistencial, maternal o paternal, como también en ocasiones extremadamente rígidos. Esta dinámica se produce también en los alumnos: algunos pueden cumplir con la consigna como medio para buscar el halago del docente y así satisfacerlo y a la vez reforzar su autoestima; mientras que otros pueden sentirse excluidos de esta fascinación y actuar de manera restrictiva con la tarea, e incluso sabotearla, como forma de demandar una atención personalizada y amorosa.

Estas situaciones muestran que las cuestiones subjetivas subyacen en el discurso del aula, pero este tipo de vínculo distorsiona la relación con lo simbólico, en su función de reforzador de la castración, que le permitiría a los sujetos libidinizar el objeto de conocimiento. Por el contrario, las representaciones imaginarias actúan de  barrera para dar lugar a este “tercero separador”.

No me referiré específicamente a la realidad socio-cultural de los alumnos, porque frente al aprendizaje sólo son niños que se posicionan de determinada manera, con determinada modalidad frente a la oferta educativa; sin embargo, habitan el aula y la misión docente es la de crear espacios de empatía sobre los cuales llegar hasta ellos con el fin de estimular el deseo de aprender y provocar conflicto cognitivo. Tampoco se trata este trabajo de cuestionar la formación profesional de los docentes ni su disposición para la labor, ya que no es ese el interés psicopedagógico clínico que debe primar.

La intervención psicopedagógica grupal es la oportunidad de ofrecernos como mediadores simbólicos, de manera de trabajar en cooperación con el docente para pensar juntos y comprender la complejidad del hecho educativo y la diversidad, como característica predominante en estos tiempos; los alumnos no sólo no son iguales entre sí, sino que ya es imposible pensar un aula habitada por un grupo “disciplinado”, ávido de aprendizaje y un grupo dispuestos todos en igual medida hacia generar transferencia sobre el docente.

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Prof. Lic. Mario Valdez

Psicopedagogía Clínica

Neuropsicología del aprendizaje