Nuevo: Curso virtual NEUROPSICOLOGÍA Y EDUCACIÓN – Claves para una Pedagogía Diferenciada con el aporte de las Neurociencias.

Comienza el martes 1 de octubre

    Pedagogía Diferenciada – Herramientas para el Aula y la Clínica.

Introducción.

Reflexionar sobre la influencia multidimensional en la construcción del ser humano. Cómo los genes pueden predisponer, marcar algunas trayectorias, que luego el contexto (lugar y tiempo donde nos tocó nacer, cultura, características de ejercer la parentalidad y factores medioambientales geográficos y topográficos, entre los cuales está también la base económica de una sociedad), pueden hacer modificaciones al programa genético inicial que parecía ser un “destino”.

Hablaremos de la neuroplasticidad como el aliado dialéctico que realimenta transformando y transformándose, a medida que “nuestro ser” produce cambios y adaptaciones acordes a las diferentes vicisitudes que atravesamos en nuestro ciclo vital. Por eso hablamos (con las restricciones correspondientes que hagan a cada caso y sin caer en un pensamiento mágico), de que cada uno puede ser capaz de: “armar su propio cerebro” y en definitiva, pensar que cada ser humano tiene posibilidades de “hacerse”, para “ser”. En la primera clase también hablaremos de una función humana fundamental que ha sido muy estudiada también en los animales, nos referimos a la función de Apego.

Creemos que en el vértigo de implementación de investigaciones y desarrollo de teorías, algunos conceptos, algunas evidencias clínicas, van quedando en el fondo, ya que emergen figuras que por determinadas razones que hacen a lo socio-cultural y epocal, “flashean“ y envuelven nuestros sentidos, imponiendo hasta lo que podríamos decir como “modas psicológicas”, ni que hablar de algunos mitos pseudocientíficos que persisten más allá de los trabajos serios y científicos que destierran su pertinencia, pero que uno hasta puede encontrarse como viñetas que colorean las páginas web populares y las redes sociales.

Es por eso que, como formadores responsables, estudiamos permanentemente, hacemos cursos, workshop, posgrados, maestrías, que nos permitan estar en contacto con la gente, con los profesionales que adecuan la lectura de las teorías de base de nuestras disciplinas, actualizándolas a lo que se observa hoy día en la clínica o en la escuela, a los que se animan a crear y ensayar nuevas perspectivas, porque tal vez la pocas certezas con que nos podemos adherir a la vida, tiene que ver con nuestra humana capacidad de cambio, de devenir, de reinvención y ello reviste todos nuestros conocimientos como “provisorios”.  Como decía Freud, -Cuánto tenemos que aprender de los poetas…, y el gran poeta chileno Pablo Neruda nos bocetaba perfectamente: “Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos…” y para comprender las transformaciones humanas, es necesario actualizar nuestra lectura del mundo.

Enfocados en el estudio y re-lectura de Bowlby, de Malher, de Winnicot, de Bion y Kohut y la guía de trabajos profundos como los de la Dra. Dio Bleichmar, queremos traerles un enfoque actualizado de la teoría del apego, la cual consideramos es una ventana de ingreso a la comprensión de las raíces intersubjetivas del psiquismo, que resulta imprescindible para abordar, tanto la clínica de niños y adolescentes, como la de adultos y que brinda herramientas para pensar y desarrollar mejores intervenciones en la escuela.

Todo niño y adolescente, para querer y poder aprender mejor, necesita de los nutrientes emocionales que se generaron en etapas tempranas de la vida. Todo ser humano, inconscientemente, acude al reservorio de modelos, de huellas mnémicas, huellas neurofisiológicas, a las representaciones construidas en la interacción con las figuras de apego.  Es necesario comprender que, sin emoción, no hay representación de calidad, no hay ganas de aferrarse a la vida y a motivarse en indagar sus enigmas.   Un niño con “agujeros afectivos” ¿Por qué se sentiría motivado a aprender sobre el mundo, a reflexionar sobre sí mismo o sobre los demás?; ¿para qué esforzarse?; ¿Para quién? El panorama es muy diferente cuando el niño o adolescente, e incluso el adulto que llega a la consulta psicológica o psicopedagógica, a la consultoría educativa, etc. ha tenido una “base segura” co-construida con sus cuidadores, para catapultarse a la vida.

Desde la perspectiva en la que nos paramos a mirar al ser humano, en la cual no queremos perder de vista sus características de humanidad, su singularidad y capacidad de aprender siempre y de inventarse y reinventarse permanentemente, no podríamos abordar un marco referencial hegemónico, donde el ser humano quede reducido a su cerebro, su sistema nervioso, sus genes o el ambiente. Es por ello que notarán que, permanentemente, entramos y salimos de diversas disciplinas, eligiendo los conceptos que provengan, tanto de las neurociencias, de la biología, como de diversas corrientes de la psicología, de la informática, de la sociología, de la educación, de la filosofía, de la física, y de todas las que sean necesarias, para pensar al ser humano en su complejidad y en sus circunstancias. Sabemos bien, que este paradigma multireferencial y multidimensional no predomina en la formación de los profesionales del campo “Psi“, o en el campo de la salud o la educación, pero estamos convencidos, desde nuestros varias décadas de experiencia clínica y docente, que una mirada amplia, no reduccionista, “a hombros“ de expertos pensadores, de científicos e investigadores de los diversos campos del saber que nos abarca, (Kandel, Freud, Fonagy, Bleichmar, LeDoux, Dehaen y Montessori, Meirieu, Bowlby, Spinoza, Arendt, Kohut, Winnicot entre otros) es un posicionamiento que puede hacer mejor justicia a los avatares de lo humano, ya que una mirada multidimensional y multireferencial, nos permite pararnos de alguna manera, sobre la luz potencial que emite todo sujeto, más que sobre su sombra.

TEMAS QUE ABORDARA EL CURSO, MODALIDAD DE CURSADA Y OPCIONES DE PAGO.

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EVA MILLET: “DEJEMOS DE PREGUNTÁRSELO TODO A LOS NIÑOS, LA FAMILIA NO ES UNA INSTITUCIÓN DEMOCRÁTICA”

Hemos pasado de tener hijos mueble, a los que hacíamos poco caso, a tener hijos altar, a quienes veneramos.

criar-hijos

http://www.ara.cat/es/Eva-Millet-Dejemos-preguntarselo-institucion_0_1574842670.html

No venimos al mundo con un Manual de Instrucciones…

caballito de Maddalena Frnaguelli

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CABA MADERA CARROUSEL COLOR

¿Acaso venimos al mundo con un manual debajo del brazo que nos dice cómo vivir, o que nos marca la ruta a seguir, ?

Cuando hablamos con padres, u otros familiares de un niño o adolescente que llega a la consulta clínica, surge rápidamente en ellos angustia,culpa,inquietud por si habrán hecho “las cosas bien”, “…¿en qué nos equivocamos?”, es una pregunta frecuente.

Tengamos en cuenta que cada quien construye su vida, sus circunstancias, que nadie nos puede brindar un manual de como criar a los hijos, porque la crianza, el amor hacia un hijo es algo que se construye en cada vínculo, en cada grupo familiar, tomando algunas pautas de la cultura y contexto social , pero   fundamentalmente, basado en lo que cada uno de los padres ha vivido, a recibido y a construido en su propia historia de vida. Cada uno de nosotros, cuando es niño, no sólo aprende lo que tiene que ver con la infancia, no somos seres criados en una burbuja ajenos a lo que pasa larededor intuimos, “leemos” que piensa, que expectativas tienen nuestros padres, observamos sus conductas, incorporamos conciente e incoscientemente los modelos que siguen, respecto a enfrentar la vida, el trabajo, las formas de respuesta o estrategias de manejo de las situaciones difíciles familiares o aquellas que tienen que ver con los vínculos con “el afuera” del medio familiar. Un niño aprende mucho más de lo que ve, de cómo ve a los adultos actuar, que de las prescripciones, consejos, ejemplos, órdenes y sugerencias que pueda hacerle el adulto.

Si puediésemos grabar algunas situaciones cotidianas, nos daríamos cuenta que muchas veces, con elevada frecuencia, les repetimos casi exactamente, algo que nos decían nuestros padres a nosotros cuando éramos chicos, también con frecuencia, entramos en contradicciones, le decimos a nuestros hijos que es malo mentir, y luego ellos nos escuchan decir mentiras a otras personas, o advierten hipocresía en nuestros actos; les pedimos que deben confiar en nosotros, pero en los hechos, les mostramos que no cumplimos nuestras promesas, le pedimos que sean respetuosos, que no se burlen de otros, pero cuántas veces frente a una situacón de bronca, de malestar, les faltamos el respeto, no respetamos sus tiempos, los humillamos, o los agredimos físicamente.

No nos regalan un manual de instrucciónes para “dar cuerda a un hijo” por parafrasear una expresión de Córtazar. La relación padre-hijo, madre-hijo, abuela-nieto, tía-sobrino, por nombrar algunas, es un vínculo que hay que construir pausadamente, y sobre todo un vícnulo donde ha que ser muy reflexivo y usar el pensamiento crítico, cuestionarnos, discutir con nosotros sobre lo que queremos y esperamos. Es un vínculo que debe estar basado en el respeto de las singularidades , teniendo en cuenta los intereses, los temores, las inquietudes de cada uno, teniendo en cuenta el sentido común,  poniendo límites desde el amor, no desde la forma en que nos criaron a nosotros, erijida como única fórmula válida para educar. Los chicos necesitan autoridad, no autoritarismo. Y representar autoridad desde el amor, no es tarea fácil, porque requiere primero, tener proyectos propios como ser humano, autorizarse a ser, autorizarse a vivir plenamente, si no me siento feliz conmigo mismo, no puedo ser referente de autoridad ni de nada para otro.

Permítanse explorar ese maravilloso universo de la infancia, vagabundeen por él, déjense penetrar por los sueños de los niños, por su curiosidad, por esa fresca manera de desafiar el espacio y el tiempo… encuentren el amor y el placer en el encuentro con ellos, sean permeables a su universo caótico y siempre inconcluso de ese pequeño ser en desarrollo.. lean, y sobre todo jueguen con ellos, compartan tiempo, porque calidad de tiempo, no cantidad es el más valioso legado que podemos dejarle a un hijo.

Explorando las cartografías del universo poético, siempre me ha gustado este poema que el escritor cubano José Martí le dedicó a su hijo… espero que puedan disfrutar igual que yo , la frescura del encuentro, entre un padre y un hijo, que nos recrea el autor.. y luego de leerlo, sientan muchas ganas de abrazar a sus hijos…

Un abrazo.

Silvia.

“Por las mañanas
Mi pequeñuelo
Me despertaba
Con un gran beso.
Puesto a horcajadas
Sobre mi pecho,
Bridas forjaba
Con mis cabellos.
Ebrio él de gozo,
De gozo yo ebrio,
Me espoleaba
Mi caballero:
¡Qué suave espuela
Sus dos pies frescos!
¡Cómo reía
Mi jinetuelo!
Y yo besaba
Sus pies pequeños,
¡Dos pies que caben
En solo un beso!”

Mi caballero-  José Martí.

bebe y generaciones

MEMORIA GENÉTICA: ¿CÓMO SABEMOS COSAS QUE NUNCA APRENDIMOS? (Adaptado y traducido al español por la Prof. Neuropsic. Silvia Pérez Fonticiella)

niños cantores

Leslie Lemke es un músico virtuoso que nunca recibió una lección de música en su vida.  Como “El ciego” Tom Wiggins, un siglo antes de aquél, su genio musical afloró temprana y espontáneamente como algo “ya instalado” en él.

En ambos casos, músicos profesionales pudieron constatar y confirmar que tanto Lemke como Wiggins, sin haber tenido un entrenamiento formal poseían un acceso innato a lo que ellos llamarían: “las reglas” o la sintaxis de la música.

Alonzo Clemons nunca tuvo un entrenamiento formal o una lección de arte en su vida. Siendo niño y después de una lesión en su cabeza, comenzó a hacer esculturas con cualquier material que tenía a mano; en la actualidad, Clemons es un escultor célebre que en menos de una hora puede modelar un espécimen de algún animal que haya visto; cada músculo y tendón están perfectamente posicionados.

Para explicar ese “genio” que le permite un acceso innato a la vasta sintaxis y reglas de diferentes artes: de las matemáticas y de idiomas, sin entrenamiento previo y sin presencia de una discapacidad, la “memoria genética” sería, para el autor del artículo, el Dr. Treffert, una hipótesis plausible. Esta memoria genética formaría parte de los circuitos de memoria más conocidos y reconocidos como los de la memoria semántica y los de la memoria procedural que maneja los hábitos.

La Memoria genética implica, en pocas palaras, habilidades complejas y un sofisticado conocimiento real que se hereda junto con otras características físicas y de comportamiento, más típicos y comúnmente aceptados. En los “sabios” de la música, del arte en general o de las matemáticas, “el “chip” viene pre-instalado de fábrica”.

La Memoria genética no es un concepto enteramente nuevo. En 1940, A. A. Brill cita al Dr. William Carpenter, quien comparó los poderes de cálculo del prodigio de las matemáticas, Zera Colburn, con la maestría de Mozart en la composición musical:

“En cada uno de los casos mencionados, tenemos un ejemplo peculiar de la posesión de una aptitud congénita extraordinaria para cierta actividad mental, que se puso en juego en etapas tan tempranas que debemos excluir la idea de que podría haber sido adquirida por la experiencia y aprendizaje posterior del individuo. Para tales “dones” congénitos hemos acuñado el nombre de intuiciones: apenas puede ponerse en duda que al igual que los instintos de los animales inferiores, esos “dones” son las expresiones de tendencias constitucionales consagrados en el organismo de las personas que las manifiestan”.

En 1910, Carl Jung utiliza el término “inconsciente colectivo” para definir un concepto más amplio de rasgos heredados, intuiciones y “sabiduría” colectiva del pasado.

Penfield, en su libro “El secreto de la mente” de 1978, fue pionero al referirse a tres tipos de memoria. Allí escribe: “Los animales, particularmente muestran evidencia de lo que podría llamarse “memoria racial”, esto sería para Treffert el equivalente a la memoria genética.

El segundo tipo de memoria en la clasificación de Penfield sería la memoria asociada a los reflejos condicionados y el tercer tipo la memoria “experimental”,

Estos dos últimos tipos de memoria serían consistentes con la terminología que comúnmente se aplica a “hábito“ o “procedimiento”. Y finalmente la memoria “cognitiva o semántica”.

En su libro de 1998, “El pasado de la mente”, Michael Gazzaniga escribió:

“El bebé no aprende trigonometría, pero lo sabe; no aprende a distinguir la figura de la tierra, pero lo sabe; no tiene la motivación y especialización para aprenderlo en esa etapa de su vida, pero lo sabe; sabe que cuando un objeto con masa golpea a otro, se moverá el objeto … La gran corteza cerebral humana está llena de sistemas especializados, listos, dispuestos y capaces de ser utilizados para tareas específicas. Por otra parte, el cerebro está construido bajo un fuerte control genético. Tan pronto como se construye el cerebro, comienza a expresar lo que sabe, “lo que viene de fábrica”.

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Utilizando la metáfora de la informática, podríamos decir que el  cerebro viene “cargado” de software preinstalado.

El número de dispositivos especiales que están en su lugar y activos es asombroso. Todo, desde los fenómenos de percepción a la física intuitiva de las reglas de cambios sociales, viene con el cerebro. Estas cosas no se aprenden;  se estructuran de forma innata. Cada dispositivo resuelve un problema diferente;  la multitud de dispositivos que tenemos para hacer lo que hacemos son instalados de fábrica; en el momento en que sabemos de una acción, los dispositivos ya han realizado la misma. ”

El libro de Steven Pinker: La tabla rasa (2003), plantea la negación moderna de la naturaleza humana, refuta las teorías de la “pizarra en blanco” del desarrollo humano. Brian Butterworth, en su libro de 1999, nos  cuenta: ¿Cómo está cableado cada cerebro para las Matemáticas y señala que los bebés tienen muchas habilidades innatas especializadas, incluidos las numéricas que atribuye a un “módulo número” codificada en el genoma humano de antepasados de hace unos  30.000 años atrás.

Marshall Nivenberg, del Instituto Nacional del Corazón, proporcionó información sobre la mecánica de ADN/ARN reales de este conocimiento innato en un artículo titulado “memoria genética” publicado en 1968 en la revista JAMA.

Ya sea llamado memoria genética ancestral o racial, o intuiciones o regalos congénitos, el concepto de una transmisión genética de conocimiento sofisticado va mucho más allá de los instintos; es necesario explicar cómo los  sabios, los prodigios pueden saber cosas que nunca aprendieron.

Tendemos a pensar en nosotros como nacidos con una pieza magnífica y compleja de maquinaria orgánica (“hardware”) que llamamos: el cerebro, junto con un disco duro de gran capacidad pero en blanco (memoria). Lo que hacemos, o lo que comúnmente se cree, es una acumulación y culminación de lo que hemos aprendido y vivido como continuos, que se añaden uno por uno a la memoria. Pero el sabio prodigioso parecer ya viene programado con una gran cantidad de habilidad innata y conocimientos en su área de “software”,  experiencia instalada de fábrica-se podría decir, que da cuenta de las extraordinarias habilidades sobre las que el sabio muestra innata maestría, frente a enormes desventajas de aprendizaje cognitivo y otros que a menudo se le presentan en otras áreas. Es un área de la función de memoria digna de mucha más exploración y estudio.

“De hecho, los recientes casos de “sabios adquiridos” o “genio accidental” me han convencido de que todos tenemos este tipo de software instalado de fábrica”, menciona Treffert. En resumen, ciertas personas, después de una lesión en la cabeza o enfermedad, muestran una habilidad explosiva y a veces prodigiosa en el campo musical, en el arte o en las  matemáticas, las que permanecían  inactivas hasta ser liberadas por un proceso de reclutamiento de las áreas del cerebro todavía intactas y no lesionadas, re-cableando nuevas áreas y liberando una capacidad latente.

Por último, el reino animal ofrece muchos ejemplos de las capacidades heredadas complejas, más allá de las características físicas. Las “mariposas monarca”, cada año hacen un viaje de 2.500 kilómetros desde Canadá hasta una pequeña parcela de tierra en México, donde pasan el invierno. En primavera comienzan el largo viaje de regreso al norte, pero lleva tres generaciones concretarlo. De modo que ninguna mariposa que arriban, ha hecho la ruta del  viaje de regreso antes. ¿Cómo “saben” cuál es la ruta si nunca aprendieron? Tiene que ser un software de GPS como mecanismo heredado, no una ruta aprendida.

Algunas aves como los gorriones, tordos y currucas aprenden sus canciones de escuchar a los demás. Otras especies como los mosqueros y sus familiares, por el contrario, heredan todas las instrucciones genéticas necesarias para ejecutar unas complejas arias. Aunque criado en aislamiento a prueba de sonido, esas aves  pueden dar la llamada habitual a sus especies sin ningún entrenamiento formal o aprendizaje. Hay muchos más ejemplos del reino animal en el que rasgos muy complejos, comportamientos y habilidades, son heredadas e innatos. Llamamos a eso: instintos,  en los animales, pero no hemos aplicado este concepto a las complejas herencias de habilidades y conocimientos en los seres humanos.

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Algunos argumentarán que lo que el sabio prodigioso hereda es la “proclividad” o andamio en el que el aprendizaje se puede aplicar inusualmente rápido, más que el conocimiento mismo, y al igual que en algunas especies de aves se aprenden de otros. Treffert sostiene que el sabio prodigioso es un ejemplo convincente de la herencia genética e instrucciones reales y conocimiento que precede al aprendizaje. Eso no quiere decir que tales habilidades heredadas (la naturaleza) no pueden ser cultivadas, ni mejorada en el ambiente (crianza). Puede ser, dice el Dr. Treffert, pero acuerda con el Dr. William Carpenter, que los sabios demuestran una “aptitud congénita para cierta actividad mental, que se mostró tan temprana en un período de la vida,  como para excluir la idea de que podría haber sido adquirida por la experiencia de la persona”.

Treffert llama a esto la memoria genética y propone que existe en todos nosotros. El desafío es cómo aprovechar esa capacidad latente no intrusiva y sin una lesión cerebral o un incidente similar.

El Dr. DaroldTreffert es un psiquiatra de Wisconsin, USA, que ha estudiado el Síndrome de Savant por más de 40 años. Su más reciente publicación es: “Isla de Genios”. Ha ganado varios importantes premios referidos a publicación de libros de Psicología. El Dr. Treffert fue consultor en la película “Rain Man”, protagonizada por Dustin Hoffman en la que  interpreta a un autista “savant”.

rain man

Para tener las últimas informaciones sobre el Síndrome Savant, visite la “web site” del Dr. Treffert en la Sociedad Medica de Wisconsin.