Neurociencia Social: Neurocientíficos encuentran mecanismos cerebrales que podrían predecir la generosidad en niños. Univ de Chicago. Investigación , art. en inglés. (Será adaptado y traducido al español)

Neuroscientists identify brain mechanisms that predict generosity in children –

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Neuroscientists identify brain mechanisms that predict generosity in children –  ENLACE:

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NICOLAI BOGDANOV BELSKY  niño pobre mira aula

ESE DIFÍCIL ARTE DE MANTENER EL FUEGO ENCENDIDO.Reconocer las Inteligencias múltiples

abuelo niñetos fuego

“Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. Nos hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende.”(1)

Cada vez que se acerca la finalización de un nuevo año escolar, comienzan o se incrementan las interrogantes de padres y maestros acerca del futuro de sus chicos: “Pasará o me lo dejarán? ” “cuantas materias tendrá que ir a rendir? “, “si repite, lo dejaré en la misma escuela o es mejor cambiarlo? “no será mejor que repita?” ” yo le pedí a la maestra que lo dejara, a ver si el año que viene lo hace mejor: “Este chico no adquirió los conocimientos necesarios para pasar de grado”. “Este año lo pasamos, pero el año que viene no lo va a superar”, entre otras consideraciones.

“Posiblemente lo más imprescindible que podemos hacer en tanto seres humanos, cada día de nuestras vidas, es recordar lo complejos, lo frágiles, lo limitados y lo “únicos” que somos cada uno”. (2)

Si nos preguntamos por las causas del fracaso estudiantil en las escuelas, necesariamente, no podemos atribuirlo a que cada vez los chicos están peor, que no quieren aprender, que los problemas de conducta….. esta seria una postura muy simplista de un hecho realmente complejo. En función de mi experiencia de trabajo como docente e investigadora, siempre que un número importante de alumnos obtenía bajos puntajes en pruebas o exámenes, me planteaba, que había hecho yo en forma incorrecta, tal vez una consigna confusa, tal vez no había seleccionado ejemplos claros, ¿cómo expuse y explique este tema que tan pocos han podido llegar en profundidad a su comprensión?, etc..Es decir, creo que es fundamental que antes de realizar una critica de nuestros alumnos, hagamos una crítica de nuestros métodos de transferencia de conocimientos, de nuestros métodos de evaluación, de nuestros objetivos educativos, del ambiente en que impartimos clase, y por supuesto de nuestra motivación para enseñar. Tenemos muchos modelos y teorías de enseñanza en la actualidad, que se centran en como aprende el alumno, en las dificultades de aprendizaje, en los problemas de conducta, en la forma de evaluarlos, pero muy pocas que investiguen como enseñamos los que enseñamos.

“La historia de la ciencia ha demostrado que el conocimiento ha progresado en la humanidad por la confrontación social, el intercambio de inadecuaciones , cuestionamientos y errores que promueven la búsqueda de mejores respuestas”  Enfoque psicopedagógico. El sujeto del conocimiento. Dificultades en el Aprendizaje escolar. Miño y Dávila; 1991.

La neurociencia nos ha aportado en los últimos años, conocimientos muy útiles que deberían ser incorporados a la enseñanza y el aprendizaje, por ejemplo, sabemos que interpretación de la realidad, seria esa construcción que realizan las estructuras o módulos cerebrales llamadas estructuras interpretativas Para poder interpretar la realidad es necesario que previamente existan unas huellas mnémicas, unos circuitos cerebrales, unas estructuras interpretativas, que sean capaces de computar la información que ingresa al cerebro.

La sensación de realidad, con la que percibimos una fotografía o las imágenes de una película, se debe a que activan las mismas estructuras cerebrales que sirven para interpretar los objetos equivalentes de la realidad.

No “vivimos” en la realidad objetiva, como ingenuamente se piensa, sino en un mundo virtual, que coincide más o menos con el objetivo. El cómo sea ese mundo depende de nuestras estructuras interpretativas, de cómo sea nuestro cerebro, que se modifica con el aprendizaje y con el pensamiento, y algo fundamental, que también ha constatado la neurociencia, depende de nuestra forma de hacer lazos sociales, de nuestro posicionamiento y las actividades que desarrollamos en el espacio social.

Las estructuras interpretativas no son simples cogniciones, sino que la interpretación tiene un significado cognitivo, afectivo y conductual. Interpretar es dar una respuesta en estos tres campos, y también en el somático, en el cuerpo y en el campo social. A Lacan le gustaba decir, que “El cuerpo también habla”… Las estructuras interpretativas son altamente complejas y abarcan todos los aspectos de la actividad mental y más, por suerte, no somos sólo neuronas….pero el conocer como funciona nuestras estructuras cerebrales ayuda a abordar el conocimiento global del ser humano.

hipocampo y aprendizaje

Hoy se conoce el sustrato neuroanatómico (las distintas áreas cerebrales) que regulan los procesos neuropsicológicos en que se basan las habilidades matemáticas, la lectura, la atención, la percepción auditiva, la memoria verbal entre otros. También hay evidencias, tomadas de investigaciones realizadas por el psicólogo neozelandés Dr. J Flynn de la universidad de Otago, y avaladas por el Dr. Kaufman (USA, desarrollador del WISC III), que: “el uso de la tecnología hace que las personas tenga mejores puntuaciones en pruebas de inteligencia a medida que pasa el tiempo..”

Un aspecto muy importante, que se va develando con la investigación neurocientífica es que cuanto más conocemos cómo funciona y como procesa la información nuestro cerebro, mas nos vamos acercando a la hipótesis del psicólogo Howard Gardner, acerca de que el desarrollo humano es complejo y no responde a un único modo de conocimiento, sino que tiene que ver con 8 capacidades o inteligencias bien diferenciadas: lingüística, lógico- matemática, espacial, corporal- cinestésica, musical, intrapersonal, interpersonal naturalista. Cada ser humano, poseería cada una de las ocho inteligencias, pero se diferenciaría en el grado en que se encuentran desarrolladas. Gardner no desconoce por supuesto la influencia que tiene tanto la herencia como el ambiente, la cultura, las experiencias previas, que son facilitadores de que podamos destacarnos en algunas capacidades respecto otras, pero cuestiona del sistema educativo que prioriza (la inteligencia lógico – matemática y la inteligencia lingüística) hasta el punto de negar la existencia de las demás.

Razonar y decidir pueden ser actividades difíciles, pero especialmente cuando las vinculamos a nuestra vida personal y a su contexto social inmediato.

Podemos conocer muchas personas que son socialmente “populares”, que aprovechan el enganche que tienen para obtener beneficios para si, pero que son ineficaces cuando les asignamos alguna responsabilidad que no tiene que ver con la vida social. Por otra parte, también conocemos científicos o artistas muy creativos, que provocan hasta rechazo socialmente, ya sea por su actitud arrogante o por su actitud de evadir todo contacto social.

Estos diferentes estilo personales, tienen que ver con lo que H Gardner llama la “inteligencia social”,

Es decir, que la Escuela actual, debería manejarse en torno al concepto de “diversidad cognitiva”, teniendo en cuenta cómo interactúan en cada uno de sus alumnos los diferentes talentos, capacidades, ritmo y estilos de aprendizaje y yo agregaría, su contexto historico y social inmediato.

El niño llega al sistema escolar con un bagaje importante de conocimiento , incidental y significativo, pero de manera natural va utilizando competencias de almacenamiento y de recuperación de información.

“La educación nunca comienza a edificar en un solar vacío, nunca empieza a forjar reacciones completamente nuevas, nunca efectúa el primer impulso. Por el contrario, siempre parte de formas de conducta ya dadas y preparadas y solo se refiere a sus modificaciones, siempre tiende a modificar pero no a crear algo absolutamente nuevo. En este sentido, la educación es reeducación de lo ya realizado. Y es aquí donde surge con fuerza especial el conocimiento de las diferencias individuales.”(3)

Cuál es la importancia de tomar en cuenta nuestros estilos de aprendizaje?

Por un lado, contemplar la diversidad cognitiva desde diferentes ángulos.

Estimular el desarrollo de estrategias de enseñanza orientadas hacia la meta-reflexión y la auto-regulación y tener en cuenta que:

tomsawyerbythefence1los estilos de aprendizaje de los niños muestran proclividades e inteligencias especificas. Sin embargo, tengan en cuenta que la mayoría de los alumnos tiene fortalezas en varias áreas, por lo cual hay que evitar encasillar a un niño en una inteligencia.. Probablemente encontrarán a cada alumno representado en por lo menos dos o tres de estas descripciones inteligencia” (4)

“Si tuviese que reducir toda la psicología educativa a un solo principio, enunciaría este: El factor más importante que influye en el aprendizaje es lo que el alumno ya sabe. Averígüese esto y enséñese consecuentemente”

Esta frase del psicólogo educacional D. Ausubel por los años 60, abrirá todo el abanico de posibilidades y debates sobre el aprendizaje significativo, que
investigaciones recientes en el campo de la neurobiología, en especial la “Teoría del marcador somático” de Antonio Damasio, vendrán a seguir corroborando.

Gracias a la plasticidad cerebral, base de los mecanismos de la memoria y del aprendizaje, hemos confirmado de forma experimental que nuestras neuronas, sufren una remodelación permanente en función de la experiencia que vivimos. Las conexiones nerviosas no son fijas ni inmutables, algunas se destruyen pero otras se crean para adaptarse. Y lo más novedoso, de este planteo, que toda experiencia, nos deja una huella asociada a un estado corporal.

Es decir, concretamente aplicado a la situación de enseñanza aprendizaje, la forma y condiciones ambientales y emocionales en que yo haya adquirido un conocimiento en el aula o en otro entorno, van a determinar un determinado estado corporal asociado, de placer, de displacer, de angustia, de ansiedad, de miedo, de satisfacción, etc. y este estado se “guardara” en nuestro cerebro asociado a ese aprendizaje. Cada vez que realice una lectura o evoque un recuerdo relacionado a ese contenido, se disparara en mi , ese mismo estado somático que se “guardo” al incorporar el conocimiento. Por ejemplo, si mi profesor de matemáticas, logra acaparar mi atención y me enseña la ecuaciones de una forma amena, que me permita encontrarle relación y significado en mi vida cotidiana, que me permita activar mis conocimientos previos, como dice Ausubel, es mas probable que cuando tenga que hacer la tarea de matemáticas, la emoción placentera que se “guardo” en el momento de adquirir el conocimiento me lleve a estar motivado para dar lo mejor de mi.

Podrán aquí entonces dimensionar, la importancia que tiene el cómo se adquiere un conocimiento, como influye el estado emocional del docente y del educando, como influyen las variables ambientales (ruidos, luz, cantidad de alumnos, etc), como influye a la hora de hacer las tareas en casa tener una mamá o un papá junto al niño que modere su ansiedad, que le hable con dulzura, que evite que se desate una batalla campal que impregne la atmosfera familiar de malestar.

Si se reconocerá la importancia del efecto que tiene el “cómo” un chico adquiere sus aprendizajes, admitiendo que muchas veces el fracaso escolar tiene que ver con situaciones disfuncionales de las instituciones educativas,: “la escuela – dice Mannoni- después de la familia, se ha convertido hoy en el lugar elegido para fabricar neurosis”. Este tema es ampliamente tratado también por Alicia Fernández en su libro : “La inteligencia Atrapada”.

No quise transcribir aquí definiciones de inteligencia, ni cómo han evolucionado nuestras concepciones de lo que la inteligencia es, y no es, a la luz de los profundos buceos que hace la neurociencia en el cerebro y en torno a la conducta humana, esos contenidos se pueden encontrar en las bibliotecas. Me interesaba mas suscitar una reflexión, acerca de nuestras formas de evaluar que conocimientos adquirió o no un alumno, re-pensar nuestras formas de enseñanza-aprendizaje a la luz de las últimas investigaciones, y de cómo hay que permanecer construyendo nuevas formas de relación y metodologías, que se adapten mejor al modo en que evoluciona nuestra mente, nuestro andamiaje orgánico, nuestro “yo” evolutivo que es un yo con otros y para otros.

“Una escuela centrada en el individuo tendría que ser rica en la evaluación de las capacidades y de las tendencias individuales. Intentaría asociar individuos no solo con aéreas curriculares, sino también con formas particulares de impartir esas materias.(4)

Cuando les presentamos a los estudiantes opciones diferentes, recursos diversos y modos distintos de acercarse a un contenido curricular, les estamos diciendo que la escuela acepta y presupone que cada individuo o grupo de individuos se relaciona con el aprendizaje desde múltiples perspectivas.

Planificar basándonos en los planteamientos de la inteligencias múltiples es una manera de reflexionar acerca del proceso de enseñanza –aprendizaje , y de permitir explorar dentro de uno mismo, capacidades y potencialidades.

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LAS 8 “INTELIGENCIAS”
INTELIGENCIA COMO LA MANIFIESTAN QUE SE LES PUEDE OFRECER
LINGÜÍSTICA Leer, escribir, jugar a juegos de palabras Libros, Cds diarios, revistas, comics, material para crear cuentos, bitácoras, diarios intimos, etc
LOGICO MATEMATICA Cuestionando, calculando, experimentando, resolver problemas Elementos que les permitan pensar , explorar, hallar regularidades, Juegos de ingenio y de ciencias.
ESPACIAL Diseñando , dibujando, visualizando, construyendo, imaginando Juegos de imaginación, laberintos, rompecabezas, visitar museos, expresar sus inquietudes artisticas
CORPORAL-CINESTESICA Saltar, correr, actuar, tocar , gesticular, bailar Actividades con Role-playing, teatro deporte, juego, construcciones
MUSICAL Cantar silbar, escuchar música de diferentes géneros, hacer movimientos rítmicos Llevarlos a conciertos, aprender a usar instrumentos
INTRAPERSONAL Liderando grupos, organizando actividades y relacionándose bien con otros Actividades grupales, aprendizaje cooperativo, interacción con sus pares.
INTERPERSONAL Tener en claro metas, autoestima, control comportamental Procurar respetar sus espacios individuales, darles opciones, instrucción individualizada
NATURALISTA Observando, manipulando, experimentando, manifestando su gusto por estar al aire libre, por los animales. Visitas a museos de ciencia, a zoológicos, hacer trabajos de campo, promover la investigación
  • “Cada ser humano tiene una combinación única de inteligencia. Éste es el desafío educativo fundamental. Podemos ignorar estas diferencias y suponer que todas nuestras mentes son iguales O podemos trabajar con ellas para mejorar la calidad del vida de cada persona.”

Es agradable sentir que después de una clase, o una consulta, uno ha podido contribuir en algo a mantener ese “fueguito galeano” tan distintivo que hay en cada uno, ese fueguito, que a veces constatamos con pena, que tanta gente pasa toda su vida sin haberlo descubierto, mientras que otros, como dice Eduardo, “llenan el aire de chispas”, y “quien se acerca se enciende”.

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Prof. Silvia Pérez Fonticiella

Psicología  Psicopedagogía  Neuropsicología Sociología Clínica – Sociologia cognitiva  Sociopsicogénesis del Aprendizaje.

Consultora en Neurociencias-

cordobaaprendizaje@gmail.com

http://www.cordobaaprendizajepsicopedagogianeuropsic.wordpress.com

Bibliografía que les puede ser de interés:

(1)Eduardo Galeano – El libro de los Abrazos

( 2)Antonio Damasio- El Error de Descartes.

(3)L. S. Vigotsky – Psicología Pedagógica

L. S. Vigotsky -Obras completas

(4 )H. Gardner- Las inteligencias múltiples

Huerta – Matamala -Niños y Niñas protagonistas de su aprendizaje-

E.Kandel J. Schwartz – T Jessell. Principios de Neurociencia

Varios Autores Ed. Cadiex /Océano -Las Inteligencias Múltiples

S. Pérez Fonticiella- Las nuevas tecnologías, una mirada desde la Neurociencias.(www.iinnuar.wordpress.com)

Maud Mannoni- ¿Niños agresivos o niños agredidos?

AUTISMO DEL DIAGNOSTICO AL TRATAMIENTO.

 

AUTISMO DEL DIAGNOSTICO AL TRATAMIENTO..

vía AUTISMO DEL DIAGNOSTICO AL TRATAMIENTO..

Niños en juego – aprendizaje entre pares.

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ANÁLISIS DE UNA SITUACIÓN LÚDICA ENTRE DOS NIÑOS EN LA CLÍNICA PSICOPEDAGÓGICA.

FUNDAMENTOS TEÓRICOS

Contexto de socialización.

Protagonistas:

Los protagonistas de la experiencia son Emanuel y Sofía, dos niños de siete años, habituales concurrentes al consultorio. En ocasiones y por actividades especiales, los niños se conocían y compartieron tareas propuestas por los terapeutas, aunque siempre en ocasión de acciones dirigidas y pre-determinadas, no a partir de una instancia de juego libre.

Emanuel es un niño locuaz, muy sociable y dispuesto, aunque esa excelente disposición siempre se pone de manifiesto mientras que se trate de darle un lugar de privilegio para contar con especial prosodia, sus historias fantásticas, -pero reales para él- sobre las serpientes que posee y cría en su jardín, o las plantas carnívoras que también alimenta cada mañana. Su léxico es más exacto y frondoso que cualquier otro niño de su edad. Aun así, es necesario aclarar que Emanuel exacerba su intento de conexión oral con los terapeutas, como conducta compensatoria, de forma de no exhibir ante los adultos sus aspectos del desarrollo menos hábiles, mecanismo que ha desarrollado y perfeccionado a través de su  transcurrir  por la escuela. Es preciso aclarar que el niño no padece trastornos severos, sino que presenta dificultades para la lectura y escritura, además de importante carga de ansiedad, encontrándose actualmente en la etapa de pensamiento pre-operatorio. Su vida transcurre en un hogar de padres profesionales y una hermana tres años mayor con la que no comparte demasiado, quizá en la puja por mantener las características de la trama vincular, plena de narcisización materna.

Sofía es una niña rubia, algo tímida pero muy atenta al entorno y bien  dispuesta. Es excesivamente dócil con las directivas y consciente de sus dificultades para aprender la lecto-escritura, lo que de alguna manera la ha segregado de algún modo de sus compañeras de curso. Vive con sus padres, ambos también profesionales y una hermana de 9 años muy activa y directiva, modelo indiscutible para ella. En las experiencias anteriores de actividad conjunta, ambos niños mostraron una gran inclinación a debatir sobre las actividades propuestas, lográndose así un incentivo para afrontar en conjunto una mejora en el rendimiento frente a sus debilidades parecidas, ya que Sofía atraviesa, también, en el estadio pre-operacional.

La escena buscada:

Previamente, aprontamos una variada y cuantiosa oferta de juegos, todos dispuestos al alcance de los niños. A la hora señalada ambos protagonistas llegaron sonrientes y bien dispuestos, principalmente porque ya sabían que se había pactado un horario inusual para “una especial actividad de juegos”. Sofía, quien llegó primero, saludó con sus habituales modales suaves y lentos, para luego despedir a su mamá y dejar en sus manos la bonita e impecable campera de marca conocida.

S – ¿Puedo empezar a jugar?

NOS – No, todavía no, Sofi, vamos a esperar a que llegue Emanuel, ¿te acordás de él?; (niega con la cabeza mientras que, queriendo pasar inadvertida, se encamina hacia el sitio de los juguetes); Vení, vení, contame sobre la escuela, sentate acá y hablemos…

S – ¿Falta mucho para que llegue Emi?

NOS – ¡Ah!, entonces te acordás de Emanuel…, siempre le llamaste Emi…, (se ríe y se ruboriza al quedar expuesta).

Minutos después llega Emanuel con impecable atuendo varonil y sus cabellos rubios desordenados por el viento. Antes de saludar a alguien y de poder despedir a su mamá, comienza sus relatos fantásticos y coloridos.

NOS – Esperá, Emi, saluda a tu mamá y luego a nosotros… (mecánicamente saluda a la madre y luego a nosotros, pero desconoce la presencia de Sofía); No escuchamos que saludes a tu compañera, tranquilízate y hablaremos.

E – ¡Hola, Sofía!;

S – ¡Hola!, (sin mirar)

NOS – Bueno, chicos, siéntense cada uno en una silla y hablaremos un poco. (de inmediato lo hacen). Hoy la propuesta que les haremos es que  vayan al sector de juegos y elijan con qué jugar juntos; (se ven sorprendidos y se miran sonrientes, ahora con la intención de crear un lazo).

E – ¿A qué te gusta jugar, Sofía?; (ella se encoge de hombros, sonriente). A mí me gusta jugar a los dragones, yo vi dragones en Méjico…, también vi arañas enormes y plantas carnívoras que comen arañas… ¿te gustan las arañas, Sofía?

NOS – Bueno, basta, Emi, no tanta araña y ¡a jugar ya!

Ambos salieron presurosos hacia la extensa variedad que se les presentaba, prolijamente ordenada para resultar deseables. Sofía se sentó sobre sus propias piernas y con ansias y muchas dudas, así como vive, se limitó a observar todo pero sin tocar. A su lado, Emi, de rodillas sobre el piso comenzó a tocar todo, casi sin mirar, víctima de su acostumbrada ansiedad. Tomó las piezas de madera para construir un puente en el que por su concavidad debe correr una bolilla de vidrio y comenzó a jugar solo. La niña continuaba mirando todo y ahora también a observar el juego de Emi pero sin intervenir.

NOS – Emi, ¿preguntaste a Sofía si quiere jugar a ese juego contigo?

E – ¿Querés jugar a este juego conmigo?; (sin mirarla y mientras continúa armando su puente)

S- ¿…? (se arrima con timidez y le alcanza una pieza)

E– Esta la ponemos después, ¿sabés?; (Sofi asiente con la cabeza y se corre del lugar para abrir una caja con vajilla de juguete).

NOS – ¡Ah!; parece que Sofi está por preparar el té para todos… (silencio)

Ella despliega la vajilla a su lado, con prolijidad y sentido estético, utilizando todas las piezas disponibles.

NOS – ¡Qué rico!; ¿nos sirves un té, Sofi?; (Ella sirve el té en los pocillos pero no lo comparte, el juego es sólo de ella y su simbolización, no socializa)

Una vez comenzado el juego dividido, los niños comienzan a interactuar a través de un diálogo en el que cada uno, habla mirando al otro pero sobre su propio interés. Se los ve más relajados y contentos en esta postura en la que el juego es individual pero en compañía del otro. Existe mucho lenguaje gestual, sonrisas, control del juego del otro, pero con escaso desplazamiento en la sala y ocupando ambos, sólo un pequeño rincón. Ya no requieren la mediación del adulto y se los ve cómodos.

Luego de un rato y visto que esta situación había ya mostrado aspectos de egocentrismo infantil, aunque en la aceptación del otro como “compañero”, propusimos otra actividad:

NOS –  Bueno, ahora compartiremos un juego de mesa…

E – ¿Qué juego?

NOS – Puede ser el “ludo” o el juego de la oca…

E y S – (a coro) Nooooo!!!!

NOS – Bueno, entonces haremos un juego de compu, pero deben jugar juntos.

E- ¿Qué juego?

NOS – Calma, nosotros elegiremos el juego.

No exentos de reclamos por lograr los juegos de su preferencia, por parte de ambos niños, instalamos el cd de uno de nuestros juegos didácticos en la computadora. Sentados en sillas contiguas aceptaron las indicaciones de juego conjunto y recibimos una sorpresa agradable: Con absoluta autonomía, aunque supervisados, Los niños jugaron con respeto a sus turnos, hablaron, compartieron; debatían sobre la jugada a realizar, se reían mucho y cuando nos era posible instar a Emi a la concentración y abstraerlo de una nueva historia de serpientes de la que era protagonista, registramos en nuestro anotador una circunstancia novedosa. Parecía existir una socialización secundaria armónica, descentrada del egocentrismo infantil.  Para este juego, notamos que el rol activo de Emi y el rol pasivo de Sofía ya no eran roles diferenciados, sino que interactuaban como pares en igualdad de acción.

FUNDAMENTOS DEL ANÁLISIS

El niño nace en una sociedad, en una cultura, en un determinado tiempo histórico que promueve determinadas pautas y valores y establece las leyes, normas que regulan la convivencia entre los hombres. Freud, en “El malestar en la cultura” dice que es  a partir de la inscripción de la ley, la cual va a englobar todas las leyes de intercambio simbólico que el niño queda incluido en la trama llamada socialización, coincidente con la etapa de latencia, es decir a partir de la edad escolar. Por su parte, Piaget explica que el habla temprana del niño es “egocéntrica”, expresa su propia naturaleza y es incapaz de considerar el punto de vista del otro. A medida que el niño madura y es capaz de tomar la posición de los otros, adapta su lenguaje a las necesidades e intereses de ellos, es decir su habla se sociabiliza. Una de las cuestiones medulares para la comprensión de las primeras interacciones sociales se refiere a la intencionalidad. En las primeras etapas, el vínculo emocional más importante es el Apego, que se lo puede definir como el vínculo afectivo que el niño establece con una o varias personas de su grupo familiar.

El Apego tiene una función adaptativa para el niño, para los padres, para el sistema familiar y para la especie; cumple dos funciones básicas: la supervivencia y la seguridad emocional. La primera en cuanto los progenitores -o quienes cumplan esta función- son los que protegen y ofrecen cuidado al niño en la primera infancia y la segunda, desde el punto de vista subjetivo, la función del apego es proporcionarle seguridad emocional. El niño quiere a las figuras de apego porque con ellas se siente seguro, aceptado incondicionalmente y con los recursos emocionales y sociales necesarios para su bienestar. La ausencia o pérdida de las figuras de apego es vivida como amenaza, como pérdida irreparable, como desprotección y desamparo.

La presencia de las figuras de apego o la adquisición de un estilo de apego seguro, predice relaciones más confiadas y eficaces en la vida social, porque es una forma de estar en el mundo y de relacionarse con las personas.

Hasta los 6 o7 años predomina la heteronomía moral que es la del respeto unilateral y la obediencia. El niño respeta las reglas impuestas por el adulto, creyendo que son absolutas, inflexibles e inmodificables, ello conduce al realismo moral por el cual el niño y la niña consideran que si una regla es desobedecida, se debe sufrir un castigo y la creencia en la justicia inmanente como por ejemplo que los accidentes no ocurren por azar sino que son merecidos por haber desobedecido una norma.

Para Vigotsky el desarrollo moral es una construcción sociocultural, ya que como consecuencia de la comunicación social y del diálogo con quienes les rodean, los niños van siendo capaces de un diálogo interno que no es otra cosa que la transposición intrapsíquica de las conversaciones y diálogos mantenidos con otros.

Los procesos psicológicos superiores, el razonamiento moral, están mediados por instrumentos simbólicos como el lenguaje y las formas del discurso. En estos años preescolares y primeros años de escolaridad, se produce un aumento de las interacciones sociales, lo cual va acompañado también con el desarrollo del lenguaje como recurso comunicativo: son muy hábiles en la comunicación expresiva, gestos, habla, en hacer entender sus intenciones y deseos por peticiones directas o indirectas, en adaptar sus estrategias comunicacionales en función de las características del otro, edad, género, lo que pareciera contradictorio con la idea del egocentrismo preoperatorio.

A medida en que se avanza en el desarrollo, los niños acceden y participan en nuevos contextos que favorecen el proceso de socialización.

La familia y la escuela son los dos contextos que más influyen en este proceso y los padres, docentes y el grupo de pares, son los agentes sociales más importantes en estos años escolares. En esta etapa aprenden todo lo que necesitan para incorporarse, años más tarde, como miembros adultos y activos a su grupo social. Este aprendizaje se lleva a cabo fundamentalmente en la escuela, que adquiere especial relevancia como contexto de influencia en el que los niños se relacionan con adultos diferentes a los padres y con sus compañeros.

En cuanto al juego, lo más llamativo en estas edades es el juego de reglas, caracterizado por la cooperación, la competencia y la idea que tienen  de regla. Hasta aproximadamente los 8 años,  que ya juegan a ganar, conciben las reglas como verdades absolutas, como algo fijo, inmutable que siempre fue así. Más adelante, a partir de los 8 años, aproximadamente, los niños comprenden el sentido de las reglas al considerarlas como “prescripciones” que pueden ser modificadas por consenso si todos los que se ven afectados, se ponen de acuerdo. Esto es favorecido por el desarrollo del lenguaje que posibilita la comunicación de  sus ideas y pensamientos. Desde la perspectiva del interaccionismo simbólico, Berger y Luckmann proponen una división de los procesos de socialización, entre socialización primaria y secundaria. En la socialización primaria, el niño tiene una visión del mundo como un todo compacto, invariable; ocupa un espacio social concreto en la trama vincular, que le permitirá lograr una identificación, una identidad. Mientras que durante la socialización secundaria el niño internaliza submundos diferentes en los cuales deberá interactuar desde un rol determinado, por lo cual parcializa su “yo” de acuerdo al rol a cumplir. No obstante, las características de la socialización primaria, determinantes en su constitución psíquica, siempre estarán presentes. El pasaje de una a otra es un proceso indeterminado con precisión evolutiva, por lo que creemos que en el caso de los protagonistas de esta situación de juego, muestran con claridad las características de la socialización primaria y ciertos esbozos de incorporación de la socialización secundaria.

ANÁLISIS DE LA EXPERIENCIA DE JUEGO

En el primer juego en el que no participan los adultos, se observa claramente que ambos niños no logran abandonar el egocentrismo infantil, cada uno tiene un rol activo pero en juegos separados.

Emi explora y se posiciona tipificando su acción en un modelo  de varón, situación que se observa cuando elige un juego de construcción de puentes con bolitas, pero las características espaciales, (jugar en un rincón, separado de su compañera, hablando sobre sus intereses sin intención comunicativa), refleja la fuerte identificación que tiene con su padre y el posicionamiento que tiene ese papá de acuerdo a la historia familiar.

A través de la elección de un juego, donde construye, realiza ensayo y error, no se siente juzgado por parámetros de excelencia; el niño puede desplegar así fantasías de creación y reparación que son expresadas en el juego en símbolos y pensamientos.(Emi está “marcado” por su problema de aprendizaje”)

Sofía elige un “juego de nenas”, si bien identificada con roles femeninos socialmente aceptados, no representa un ama de casa sumisa y dedicada al hogar y los hijos, sino que muestra su poder de retener y detentar el poder de dar o no dar, (prepara el té, pero es sólo para ella, no para tomar simbólicamente con los demás).

Ambos niños tienen como característica común la reproducción del modelo relacional familiar, donde hay mamás muy fálicas, tipo “chicas poderosas”, y padres desvalorizados por esas mamás, que funcionan como tibios operadores simbólicos.

En esta situación de juego, también se observa cómo, cada uno de los niños se ubica marcando la referencia respecto a su sexo, similar a como se separan los grupos de niños y niñas en edades más tempranas;  si bien hay intercambios de algunas verbalizaciones y observación uno del otro, se han dividido espontáneamente por sexo.

En el segundo juego, donde está presente el adulto, para acompañar, orientar, ayudar, los roles de los niños ya no están polarizados y diferenciados como en el primer juego.

En esta situación está jugando una variable importante que es la presencia de los terapeutas, pareja terapéutica, que promoverá en los niños la proyección de fantasías vinculadas con los padres.

Los adultos ordenan el espacio, el tiempo, el manejo y límites de su corporalidad, el juego presenta pautas claras que los chicos aceptan sin transgredir y realizan los juegos/ejercicios, de matemática y lengua,  cumpliendo eficazmente el rol de alumno-paciente, (aceptan las reglas, alternan en el uso del mouse, respetan la secuenciación del juego y los niveles de dificultad). Acá vemos una reproducción del modelo escolar que los insta a actuar con su yo parcial en el rol de alumno, donde las condiciones de socialización difieren de la registrada en el primer juego, en el que actuaban en mayor grado con su yo total, más cercano al utilizado en la socialización primaria.

Lic. Silvia Pérez Fonticiella

Lic. Mario Valdez

 niños neumatico juego