PSICOLOGÍA BÁSICA: ¿QUÉ SON LOS MECANISMOS DE DEFENSA?

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Los mecanismos de defensa (o estrategias de afrontamiento) son procesos psicológicos automáticos que protegen al individuo frente a la ansiedad y las amenazas externas (como una situación embarazosa) o internas (como puede ser un recuerdo desagradable). El individuo suele ser ajeno a estos procesos.

TIPOS DE MECANISMOS

Estos mecanismos han sido divididos en niveles:

Mecanismos que provocarán una óptima adaptación ante acontecimientos estresantes:

  • Afiliación: El individuo, ante una amenaza interna o externa, busca ayuda y apoyo en los demás.
  • Altruísmo: El individuo se enfrenta a conflictos emocionales dedicándose a satisfacer las necesidades de los demás.
  • Anticipación: El individuo, ante amenaza interna o externa o conflicto, anticipa las consecuencias y considera de forma realista soluciones alternativas.
  • Autoafirmación: El individuo se enfrenta a conflictos emocionales expresando directamente sus sentimientos de forma no manipuladora.
  • Autoobservación: El individuo se enfrenta a amenazas internas o externas reflexionando sobre sus propios pensamientos, sentimientos, motivaciones, ……

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No venimos al mundo con un Manual de Instrucciones…

caballito de Maddalena Frnaguelli

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CABA MADERA CARROUSEL COLOR

¿Acaso venimos al mundo con un manual debajo del brazo que nos dice cómo vivir, o que nos marca la ruta a seguir, ?

Cuando hablamos con padres, u otros familiares de un niño o adolescente que llega a la consulta clínica, surge rápidamente en ellos angustia,culpa,inquietud por si habrán hecho “las cosas bien”, “…¿en qué nos equivocamos?”, es una pregunta frecuente.

Tengamos en cuenta que cada quien construye su vida, sus circunstancias, que nadie nos puede brindar un manual de como criar a los hijos, porque la crianza, el amor hacia un hijo es algo que se construye en cada vínculo, en cada grupo familiar, tomando algunas pautas de la cultura y contexto social , pero   fundamentalmente, basado en lo que cada uno de los padres ha vivido, a recibido y a construido en su propia historia de vida. Cada uno de nosotros, cuando es niño, no sólo aprende lo que tiene que ver con la infancia, no somos seres criados en una burbuja ajenos a lo que pasa larededor intuimos, “leemos” que piensa, que expectativas tienen nuestros padres, observamos sus conductas, incorporamos conciente e incoscientemente los modelos que siguen, respecto a enfrentar la vida, el trabajo, las formas de respuesta o estrategias de manejo de las situaciones difíciles familiares o aquellas que tienen que ver con los vínculos con “el afuera” del medio familiar. Un niño aprende mucho más de lo que ve, de cómo ve a los adultos actuar, que de las prescripciones, consejos, ejemplos, órdenes y sugerencias que pueda hacerle el adulto.

Si puediésemos grabar algunas situaciones cotidianas, nos daríamos cuenta que muchas veces, con elevada frecuencia, les repetimos casi exactamente, algo que nos decían nuestros padres a nosotros cuando éramos chicos, también con frecuencia, entramos en contradicciones, le decimos a nuestros hijos que es malo mentir, y luego ellos nos escuchan decir mentiras a otras personas, o advierten hipocresía en nuestros actos; les pedimos que deben confiar en nosotros, pero en los hechos, les mostramos que no cumplimos nuestras promesas, le pedimos que sean respetuosos, que no se burlen de otros, pero cuántas veces frente a una situacón de bronca, de malestar, les faltamos el respeto, no respetamos sus tiempos, los humillamos, o los agredimos físicamente.

No nos regalan un manual de instrucciónes para “dar cuerda a un hijo” por parafrasear una expresión de Córtazar. La relación padre-hijo, madre-hijo, abuela-nieto, tía-sobrino, por nombrar algunas, es un vínculo que hay que construir pausadamente, y sobre todo un vícnulo donde ha que ser muy reflexivo y usar el pensamiento crítico, cuestionarnos, discutir con nosotros sobre lo que queremos y esperamos. Es un vínculo que debe estar basado en el respeto de las singularidades , teniendo en cuenta los intereses, los temores, las inquietudes de cada uno, teniendo en cuenta el sentido común,  poniendo límites desde el amor, no desde la forma en que nos criaron a nosotros, erijida como única fórmula válida para educar. Los chicos necesitan autoridad, no autoritarismo. Y representar autoridad desde el amor, no es tarea fácil, porque requiere primero, tener proyectos propios como ser humano, autorizarse a ser, autorizarse a vivir plenamente, si no me siento feliz conmigo mismo, no puedo ser referente de autoridad ni de nada para otro.

Permítanse explorar ese maravilloso universo de la infancia, vagabundeen por él, déjense penetrar por los sueños de los niños, por su curiosidad, por esa fresca manera de desafiar el espacio y el tiempo… encuentren el amor y el placer en el encuentro con ellos, sean permeables a su universo caótico y siempre inconcluso de ese pequeño ser en desarrollo.. lean, y sobre todo jueguen con ellos, compartan tiempo, porque calidad de tiempo, no cantidad es el más valioso legado que podemos dejarle a un hijo.

Explorando las cartografías del universo poético, siempre me ha gustado este poema que el escritor cubano José Martí le dedicó a su hijo… espero que puedan disfrutar igual que yo , la frescura del encuentro, entre un padre y un hijo, que nos recrea el autor.. y luego de leerlo, sientan muchas ganas de abrazar a sus hijos…

Un abrazo.

Silvia.

“Por las mañanas
Mi pequeñuelo
Me despertaba
Con un gran beso.
Puesto a horcajadas
Sobre mi pecho,
Bridas forjaba
Con mis cabellos.
Ebrio él de gozo,
De gozo yo ebrio,
Me espoleaba
Mi caballero:
¡Qué suave espuela
Sus dos pies frescos!
¡Cómo reía
Mi jinetuelo!
Y yo besaba
Sus pies pequeños,
¡Dos pies que caben
En solo un beso!”

Mi caballero-  José Martí.

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CARACTERÍSTICAS DE LOS NIÑOS INTROVERTIDOS

Las personas introvertidas,se centran en sus pensamientos y emociones, en su mundo interior.

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La introversión

La introversión es una de las dimensiones que, en combinación con otras, constituye los perfiles de personalidad. La introversión es, por lo tanto, un rasgo de la personalidad, que se caracteriza por una actitud centrada en los propios procesos internos. Las personas introvertidas,se centran en sus pensamientos y emociones, en su mundo interior. En el extremo contrario se situaría la extroversión, actitud que se centra en el objeto externo, se interesan por su entorno y el mundo que les rodea.

Los introvertidos son introspectivos y tienen poco interés por socializarse. Escogen sus relaciones, no les gusta estar rodeados de gente o ser el centro de atención. A menudo se confunde el término introversión con timidez, y aunque ambos están relacionados no son lo mismo. La timidez es la actitud que surge del temor a la interacción con los demás, la introversión no tiene por qué…

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HIJOS CON PROBLEMAS DE CONDUCTA: PADRES AL BORDE DEL ATAQUE DE NERVIOS.

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Poner límites está bien, pero que lo que nos mueva a poner límites sea el amor y no la repetición.

Silvia Pérez Fonticiella.

El genial escritor Mark Twain regaló al mundo una obra que resulta fantástica a la hora de reflexionar sobre la conducta de los niños, como también , servirnos de espejo para observar las reacciones y respuestas de los adultos a etapas de la infancia que no pueden comprender bien porque ya han superado esa etapa, porque esperan  medir a los chicos con parámetros que vienen de la tradición, de nuestra propia niñez , y  metodologías “de crianza”, que fracasan debido a que procuran imponer autoritariamente modelos que no se ajustan a las nuevas formas de vida, y que no respetan la singularidad de cada ser humano.

GUILLE Y MADRE

LAS “NUEVAS” AVENTURAS DE

TOM SAWYER.

juego cartas niños

“¡Diablo de chico!; ¡Cuándo acabaré de aprender sus mañas!; ¡Cuántas jugarretas como ésta no me habrá hecho y aún le hago caso. Parece que adivina hasta dónde puede atormentarme, antes de que llegue a montar en cólera; y sabe, el muy pillo, que si logra desconcertarme o hacerme reír ya todo se ha acabado y no soy capaz de pegarle.  Cada vez que le dejo sin castigo, me remuerde la conciencia y cada vez que le pego, se me parte el corazón. “

Este monólogo podría ser uno de los tantos de hoy día, que provoca la conducta disruptiva de  algún niño o adolescente de esos:  inquietos, traviesos, que se hamacan en las sillas, que no hacen caso, que hacen papelones en las reuniones familiares, que no paran de hablar y discutir, que van tirando todo a su paso, en escenas a veces tragi-cómicas, sacando a sus mayores de las casillas y que cuando escuchamos sus quejas, hacen que  los compadezcamos.

Sin embargo, estas quejas son de la tía Poly, personaje de Las aventuras de Tom Sawyer novela escrita por el estadounidenseMark Twain en1876.

A Tom Sawyer, el niño terrible de esa novela que ha sido disfrutada por varias generaciones, bien podríamos diagnosticarlo como un niño con Trastorno de Déficit Atencional, con Hiperactividad, que presenta problemas de conducta típicos de este trastorno , pero son comunes en otros niños que manifiestan a través de la conducta disruptiva su pedido de ayuda por diferentes circusntancias de vida que no pueden manejar.

Twain, nos revive en este relato de historia antigua, las mismas que se viven en la actualidad, porque niños asi, obviamente siempre han estado y están presentes, en muchos hogares de todo el mundo.

Viejos problemas en nuevos niños.

“La mañana del lunes encontró a Tom Sawyer afligido. Las mañanas de los lunes le hallaban siempre así, porque eran el comienzo de otra semana de lento sufrir en la escuela.”

Una de sus áreas conflictivas que tratan de evitar: asistir a la escuela, o quedarse en casa y asumir responsabilidades. Para ello, despliegan toda clase de estratagemas: el dolor de panza, el dolor de cabeza, que se olvidó de copiar la tarea y la maestra le va a rezongar, preguntar que ¿para qué va a la escuela?, el clásico: “ya va…”, y aparece, con suerte, a la media hora, el querer generar culpa en los adultos… que es un niño y quiere jugar, entre otras. Actitudes que “agotan” a los adultos y les hacen acumular sensaciones de impotencia, de frustración, de rabia…

Hay una serie de conductas que llevan el sello distintivo del TDAH  y que se complican, cada vez más, en la medida que se asocian con síntomas de ansiedad en el niño. La ansiedad,  puede verse en la forma desmedida que actúa, respecto a cosas banales,  y que se expresan:

A nivel cognitivo, en forma de fobias, ideas obsesivas, oposicionismo, terquedad, (realizan travesuras peligrosas por un lado y por otro, tal vez no pueden dormir sin la luz encendida).

A nivel somático, se manifiesta en hipertermia, algias, migrañas, diarreas…;  a nivel inmunológico, en alergias respiratorias, dérmicas, intolerancias alimentarias e incluso, según lo señalado por algunos autores,  en  desequilibrios neurohormonales.

Las  “malas compañías”

“Huckleberry era cordialmente aborrecido y temido por todas las madres, porque era holgazán,  desobediente,  ordinario y malo…, y porque los hijos de todas ellas lo admiraban tanto,  se deleitaban en su velada compañía y sentían no atreverse a ser como él. Tom se parecía a todos los muchachos decentes,  en que envidiaba a Huckleberry su no disimulada condición de abandonado y en que había recibido órdenes terminantes de no jugar con él. Por eso jugaba con él, en cuanto tenía la mínima ocasión.”

Debido a sutiles anomalías anatomo-funcionales, especialmente en la corteza órbito-frontal que determina la presencia de inestabilidad en todas las dimensiones del temperamento, dificultad para modular, reprimir, ajustar su conducta, son niños dominados fundamentalmente por los impulsos. Esto hace que sean  muy vulnerables a dejarse llevar por otros chicos que los provocan o les proponen desafíos y les “inducen a meterse en líos”, y luego,  la cara visible “siempre son ellos”. Luego ante la decepción, la frustración. la humillación,  reaccionan con desbordes emocionales, que van desde arranques de cólera, insultos, pegar a otros,golpearse la cabeza contra la pared,  oposicionismo, o ataques de llanto.

El oposicionismo, puede verse, no sólo en negarse a hacer alguna cosa, sino en poner determinadas excusas, o decir, “no sé”, “no puedo”, “ya va… “.

Otra conducta que podemos observar es una cierta habilidad para seducir y manipular a otros. Esto se puede observar, en el grupo de pares, o hasta en la familia, es muy típico que hagan hacer cosas al hermano menor que lo meta en problemas. En la novela de Twain, cuando relata que la tía Poly mandó a Tom a pintar la cerca de madera de su casa, Tom se las ingenió para evitar la tarea, convenciendo a otros niños, que era un honor hacer ese trabajo;  hasta logró que le pagaran por hacerlo:

“Para cuando llegó la tarde, de ser literalmente un niño fastidiado por la mañana, Tom había pasado a nadar en la abundancia: tenía doce canicas, un cristal azul para mirar a través de él, un trozo de tiza, un soldadito de plomo, seis cohetes sorpresa, un gato con un solo ojo, un collar de perro, el mango de un cuchillo…. Encima, lo había pasado estupendamente con mucha compañía y la valla tenía tres capas de pintura primorosamente puesta.  Si no se hubiera quedado sin pintura, podría haber llevado a la bancarrota a cada niño del pueblo”.

Atención. Una función cerebral que cumple un rol fundamental para la vida y para el aprendizaje escolar. 

“Cuando sus compañeros se calmaron, Tom hizo un honrado intento de estudiar; pero el tumulto de su cerebro no se lo permitía. Ocupó después su sitio, en la clase de lectura, y fue aquello un desastre; después, en la clase de geografía, convirtió lagos en montañas, montañas en ríos y ríos en continentes, hasta rehacer el caos; después, en la clase de escritura, donde fue «rebajado» por sus infinitas faltas y colocado el último, debió entregar la medalla de peltre que había lucido con ostentación, durante algunos meses.”

“Está en las nubes”;  “es un despistado, pierde cosas”;  “se olvida de decirme que hay reunión en el colegio”; “hace zapping con todo ..”. Éstas  son algunas de las quejas frecuentes en los padres que acuden a la consulta, buscando orientación y ayuda. Focalizar su atención y mantenerla es uno de los problemas más acuciantes de los chicos con TDAH.

“Cuanto más ahínco ponía Tom en fijar toda su atención en el libro, más se dispersaban sus ideas. Así es que al fin, con un suspiro y un bostezo, abandonó el empeño. Le parecía que la salida de mediodía no iba a llegar nunca.”

APROXIMACIÓN A LA DIMENSIÓN COGNITIVO EMOCIONAL DEL TDAH.

“ -, no era lo que se llama malo, sino enredador y travieso. Nada más que tarambana y atolondrado, sí, señor. No tenía más reflexión que la que pudiera tener un potro. Nunca lo hacía con mala idea y no había otro de mejor corazón… -y la Tia Poly empezó a llorar ruidosamente “

La autoestima es un factor nuclear de la autoimagen y se construye sobre la base de dos sentimientos:  el sentimiento del propio valer, cualidades y talentos que los demás ven en él,  y el del propio poder, construido sobre la percepción de ser capaz de generar cambios positivos en si mismo, y en los demás.

La autoestima del niño, se construye a través del “verse”, en las actitudes y comentarios de los otros: “es tan solidario…”;  “es tan inteligente…”; ”es insoportable…”;  “ya no sabemos qué hacer con él”, pero especialmente sobre la base de la comunicación no verbal, de los gestos que hacemos, de las actitudes hacia él y toda la variedad de dinámicas comunicacionales no verbales.

Los niños con TDAH, tienden a tener muy baja  autoestima, porque provocan tantas situaciones conflictivas en la casa, en la escuela, en su entorno en general, que podemos entender, que no provoquen  juicio positivo y alentador, ni de su entorno social ni familiar, o serán objeto de múltiples reproches y golpes: “¿por qué me haces esto a mi…?”;  “te voy a matar , mira lo que hiciste, no servís para nada!”.

“Permaneció sentado largo rato meditando, con los codos en las rodillas y la barbilla en las manos. Le parecía que la vida era no más que una carga y casi envidiaba a Jimmy Hodges, que hacía poco se había librado de ella. Qué apacible debía de ser, pensó, yacer y dormir y soñar por siempre jamás, con el viento murmurando por entre los árboles y meciendo las flores y las hierbas de la tumba y no tener ya, nunca, molestias ni dolores que sufrir.”

El “locus de control externo” del TDAH.

Entre los 7 y los 10 años, la familia, la escuela y la comunidad, entregan a los niños un corpus de normas, valores y principios que gradualmente internalizarán como propios, asi como  los límites que apuntan a protegerlos y/o favorecer su socialización adecuada . Pero, para que todo esto funcione, no alcanza con la parte de los adultos, sino que depende también de la madurez socio-emocional del niño. Un niño que no reflexiona, que es impulsivo y que no lo logra aprender de sus errores y sacar conclusiones, “( ayer lo puse en penitencia  por lo que hizo y hoy vuelve a hacerlo, no le importa nada, ya no hay con que entrarle…”), es un chico que tardará enormemente en adquirir un corpus valórico firme y consistente. Permanece si, sujeto al “principio de la obediencia impuesta”, sólo se someterá a las normas y principios éticos, por temor a las sanciones, pero va a trasgredirlos cada vez que crea que no hay riesgo de ser sancionado.

Hay un abanico de conductas que sacan de quicio a los adultos, como el “no” permanente a cada cosa que le pedimos, el excesivo egocentrismo, las conductas desafiantes, transgresoras, e incluso a aquellas que pueden poner en riesgo su integridad física o la de otros.

En los niños con TDAH, decimos que su locus de control es externo, pues no han internalizado los valores y normas y de este modo, no puede regular socialmente su conducta. Y en general, la conducta altanera y desafiante, es una forma de enmascarar su autodesvalorización.

“…el terror que le llevaba cada noche a arrepentirse de sus travesuras y a disponerse a actuar con rectitud…., disposición que se diluía al amanecer, cuando las sombras dejaban de parecer amenazadoras.”

También hay un desarrollo insuficiente a nivel del cíngulo anterior,  corteza temporal,  dorsolateral y órbito-frontal del cerebro, que conduce a una pobre capacidad para utilizar la memoria de trabajo y la noción de temporalidad, necesaria para la construcción de la memoria biográfica que consolida nuestra identidad y nuestro autoconocimiento, permitiendo conceptualizar nuestras emociones, llevando a los chicos a experimentar sensaciones viscerales molestas, autorreproches, insatisfacción crónica, apatía, (todos les aburre, parecen indiferentes al esfuerzo y dedicación de sus padres y maestros), tienen fases de humor  depresivo.

Las grietas de la relación del niño con su familia llevan a un mal pronóstico del niño con TDAH que no es tratado a tiempo. La mayoría de los papás de estos chicos, llegan a la clínica relatando episodios de trastornos en alguna esfera de la conducta, ya desde el primer año de vida:  “no nos dejaba dormir”, “no paraba de llorar “, “nadie sabia que le pasaba, lo tenia que hacer santiguar por el mal de ojo o la pata de cabra”.

Luego, se suman las quejas de los educadores, en la etapa preescolar y escolar, todos reconocen que es inteligente, que dice y hace cosas que parecen de niños superiores a su edad, pero que no logra cumplir con los requerimientos académicos que se esperan de él, según el grado, que se “hace el payaso” en la clase, que contesta precipitadamente, que cumple con las tareas con el mínimo esfuerzo.

No faltando por supuesto, el vecino que nos llama para decirnos que le abrió la jaula a su pájaro, que le tiró una piedra y le rompió un vidrio, que no deja de molestar a su perro.

Todos estos procesos de quiebre de la relación del niño con su familia y el entorno familiar, llegan a un punto crítico a medida que el chico  llega a la pubertad y la adolescencia. Esta etapa, provoca en los chicos un desequilibrio mayor de su autorregulación emocional, aumentando la ansiedad que los chicos canalizaran a través de la TV, los videojuegos, el hablar eternamente por teléfono o chatear, el mal talante, el desafío, el consumo de drogas o alcohol.

Desde el conocimiento científico del tema, y mi experiencia profesional, siempre recomiendo a los padres, atender al chico con estas características antes de llegar a esta etapa, que por cierto, tiene ya sus complicaciones normales y propias, que hacen mas difícil aún, revertir la problemática del niño y su entorno, para lograr una mejora en la calidad de vida.

“La tía estaba preocupada; empezó a probar toda clase de medicinas en el muchacho.”

Las preocupaciones de la tía Poly y su “matadolores”, nos brindan un panorama muy real del angustiante peregrinar de los padres entre  maestros, escuelas, psicólogos, psicopedagogos, medicaciones, sintiéndose frustrados porque no ven buenos resultados a la brevedad, porque aspectos áridos y reiterativos de la personalidad de su hijos no cambian sustancialmente.

No hay soluciones mágicas, hay que tener calma, comprensión y sobre todo, mucho conocimiento sobre el tema, para poder ayudar a estas personitas y su grupo familiar. Hay que trabajar en equipo, profesionales de diferentes disciplinas, la familia y las instituciones sociales y educativas, interactuando y consolidando los vínculos necesarios para entender la problemática del sujeto,  e ir logrando modificaciones de su “mundo interno”, que repercutan en el externo y nos permitan ir encontrando que ese niño, niña, adolescente o adulto con TDAH, puedan recomponer su caleidoscopio y mostrarnos también, sus mejores colores,  las mejores facetas de si mismo.

No encuentro mejores palabras para dar cierre al artículo, que las del propio Mark Twain, palabras  que hacen referencia al entramado social, a nuestros hijos, y a los que cada uno de ellos tiene de nosotros mismos y de nuestros ancestros:

“La mayoría de las aventuras que refiero en este libro son reflejo de la realidad; una o dos, me han ocurrido a mi mismo; el resto, son anécdotas de otros niños, compañeros míos de la escuela. Huck Finn ha existido; Tom Sawyer también, si bien no se trata de un solo individuo; es una combinación de las características de tres chiquillos amigos. Es pues un trabajo arquitectónico de orden compuesto.
Las raras supersticiones de las que doy fe, prevalecían entre los niños y los esclavos del Oeste, en la época de este relato.
A pesar de que destino este libro a pasatiempo de muchachos, espero que no lo desprecien los hombres ni las mujeres, ya que en parte, está compuesto con la idea de despertar recuerdos del pasado en los adultos y exponer cómo sentían, pensaban y hablaban, y en qué raras empresas se embarcaban.” MARK TWAIN

Prof. Neuropsic. Ing. Silvia Pérez Fonticiella

Lic. Psicología

Lic en Psicopedagogía.

CONSULTORA EN NEUROCIENCIAS.

IINNUAR – Instituto de Neurociencias