PSICOLOGÍA: LOS SECRETOS DE FAMILIA EN LA CONSTITUCIÓN DEL SUJETO – Por Silvia Pérez Fonticiella y Mario Valdez

secretos

Nosotros somos las palabras que cuentan lo que somos”

Eduardo Galeano.

La transmisión familiar forma parte del bagaje constitutivo del sujeto y será este mismo el encargado de transformar lo heredado con su singularidad, para ser definitivamente sujeto, portador de semejanzas y a la vez diverso de las inscripciones familiares. Esta herencia estará significada con valores, modelos y deseos, pero también con los efectos de sucesos traumáticos de las generaciones que preceden al sujeto, ya que los acontecimientos no elaborados forman parte también de los significantes que habrán de heredarse. M. Mannonni expresa: “Al hacer en la realidad tabla rasa del pasado, los adultos olvidaron que el discurso del pasado seguía estando inscripto en el inconsciente del niño y continuaba produciendo sus efectos en el nivel del síntoma”. De esta manera, el niño se vuelve el soporte de lo que los padres o la familia no puede afrontar.

Aquello que conforma un secreto familiar por contenidos que avergüenzan, que duelen, que intentan ser olvidados,  pueden producir algún tipo de perturbaciones en los sujetos que se están conformando. Dice Faimberg: “Aquello no tramitado en el psiquismo de los padres y antepasados, puede inundar el psiquismo infantil por vías identificatorias. De tal modo, excesos no elaborables ocupan al niño, cuyo psiquismo se encuentra demasiado lleno”. Estas circunstancias, indudablemente, afectan no sólo los procesos de simbolización sino la forma de acercamiento al aprendizaje.

El secreto personal en sí mismo no es el problema, ya que ese espacio de pensamiento es parte de la intimidad y debe ser respetado, ya que favorece los procesos de simbolización, pero no sucede lo mismo con los secretos familiares. Estos tienden a afectar y debilitar el pensamiento y la propia identidad, que aún está en proceso en el niño. Los secretos familiares están conformados habitualmente por mentiras, deformaciones de determinados episodios o por el silencio mismo sobre temas anteriores, de los que sólo se filtran los significantes porque son puramente inconscientes.

Tampoco significa que la verdad descarnada fuera el método recomendable, sino que a su momento todo debe ser planteado. Silvia Bleichmar habla de “sincericidio”, cuando un decir no corresponde y daña a un tercero. Dice la autora: “La moral pasa por el respeto al tercero y no por la defensa de la verdad en sí misma. La verdad es, pues, un bien que debe ser administrado con prudencia. (S. Bleichmar, 2007:34)

Alicia Fernández se refiere a la matriz primigenia, la que está conformada por madre-niño-padre, como una manera adecuada y necesaria para adquirir autonomía y aprehensión del mundo, en etapas que van desde las posturas más intuitivas hasta otras que denotan mayor grado de maduración, para una correcta incorporación de la lógica de las operaciones concretas, con miras hacia  la abstracción.

Para configurar su propia modalidad de aprendizaje, su propia manera de estar en el mundo, la niña debe des-simbolizar esa matriz primigenia con la que ha sido codificada por su familia. Todo hijo produce de alguna forma, en mayor o menor grado, una especie de “ruptura epistemológica” con las cosmovisiones, teorías y modelos de los padres que, inevitablemente, lo llevarán a re-encontrarse con nuevas significaciones que le permitirán escribir su propia matriz vincular significante.

Pensamos que los secretos familiares, conforman huecos, lugares vacíos en la matriz significante, que dificultan las posibilidades del sujeto de anudar su cadena de simbolizaciones  y producir  autoría de pensamiento.

En toda paternidad hay un doble discurso: uno manifiesto y otro es el discurso “de lo reprimido”. Un hijo siempre representa algo que incorpora, que se gana, pero también algo que se pierde.

Cada sujeto siempre debe confrontar con el problema del deseo, de la muerte y de la Ley como parte de la historia de su grupo de pertenencia; de este modo, se vuelve portador de imperativos, culpas y contradicciones. Los dobles discursos parentales, los abandonos, las pérdidas y lo secretos, tienen efectos poderosos sobre el niño. Desde los aportes del psicoanálisis se sabe que los hijos se hace cargo de la culpa de la separación de sus padres. Maud Mannoni cita el caso de Brian, paciente de la doctora Laing, quien dice textualmente: “Ahora que me reconocen como malo, sólo me queda ser malo”.

Autor: IINNUAR INVESTIGACION DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO PSICOPEDAGOGÍA, NEUROPSICOLOGÍA, PSICOLOGIA, PSICOSOCIOLOGIA, NEUROLOGÍA

Diagnóstico , Tratamientos, Clínica individual e institucional : Neuropsicología - Psicopedagogía. Sociología clinica- Neurología - Consultoría Capacitación profesional Interconsulta y Supervisiones de Casos Clínicos . Asesoramiento y dirección de Tesis - Especialistas en aplicacion de NTics a la Educación. Cambridge Teaching with ICT award Investigación Consultoria Diagnóstico Tratamientos Evaluación Neuropsicológica - Estimulación Cognitiva Consultorio presencial y on-line

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