EL BUEN USO DE LOS SIGNOS DE PUNTUACIÓN

LA COCINA DE LAS PALABRAS

El punto:

señala la pausa más marcada y la cesura más prolongada, sobre todo oh no se trata del punto y aparte o el punto final. El punto y seguido no tiene casi diferencia con el punto y coma. Generalmente, si acepta decir que el punto cierra un período que tiene un sentido completo. no podemos aseverar que siempre finaliza oraciones, ya que estas se separan, muchas veces, con punto y coma e incluso, a veces, sólo con comas.

No existen normas estrictas sobre el uso del punto. los antiguos, inclinados hacia los períodos ex tensos y sembrados de oraciones, intercalares explicativas, utilizaban mucho menos el punto que los escritores modernos, más inclinados a expresarse con oraciones breves y escuetas.

El párrafo:

es una oración o conjunto de oraciones que constituyen una unidad temática, dentro de un escrito; siempre enuncia una idea nodal, cabalmente desarrollada. dime comenzar después…

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CURSO DE POESÍA Y NARRATIVA

LA COCINA DE LAS PALABRAS

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prosa y poesia

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SUJETO, CULTURA Y DIVERSIDAD – Por Mario Valdez

Aceptar y respetar la diferencia, es una de esas virtudes

 sin las cuales la escucha no se puede dar. 

PAULO FREIRE

Desde el momento mismo del nacimiento, el sujeto recibe inscripciones que el semejante instaura, y es allí, a partir de las primeas huellas mnémicas, que se funda el inconsciente. Es decir que, en esos momentos primitivos de la vida humana, el sujeto comienza, sin saberlo, a incorporar cultura, cultura que formará parte de su constitución subjetiva y determinará también, más allá de las experiencias netamente subjetivas, un modo de ser, de aprender, de pensar. A partir de esta premisa, cada uno es “diverso” en el sentido de que al momento de incursionar en la socialización secundaria, será el producto de ese “hábitus”, de esas huellas culturales, de esa lógica propia de su círculo. Cuando utilizo el término “diverso”, lo hago porque consideramos a diversidad a todo aquello que resulta diferente a uno mismo, a nuestra concepción, hábitus y cultura. Para ello, bien lo dice Freire, es necesario el ejercicio de oír y de hablar para poder comprender el mundo de los otros. Escuchar al otro, para apropiarnos de parte de su universo vocabular, entrar en su lógica, en la profundidad de su campo semántico, para que cuando le hablemos, experimente empatía, pueda sentir nuestro interés y nuestra preocupación por comprender sus inquietudes, sus expectativas, sus temores.

Las experiencias llevadas a cabo por investigadoras con compromiso en el campo de la diversidad aportan en ese sentido una visión clara de la incomunicación existente entre la sociedad y la diversidad. El trabajo de Elena Achilli sobre la disputa de los “Espacios urbanos en disputa”, dan cuenta de la “tensión” que se palpa entre las percepciones y representaciones de los docentes en las escuelas que albergan a sectores marginales y la comunidad educativa. Este problema, dice Achilli, trae consigo las dificultades de aprendizajes de niños pobres y aún más en migrantes de culturas diferentes, en especial en este caso de personas peruanas y bolivianas. Graciela Frigerio habla también de los sueños. En tiempos en que la “Modernidad ha muerto”, dice Frigerio, se reconoce que esta era le dio a la escuela fachada, volumen, extensión y la pobló de muchos sueños, tanto en los poderes públicos como en los sujetos sociales. ¿Esos sueños habrán muerto, también? Lo cierto es que las políticas del estado persisten en igualar y fabricar, según aquel efecto Pigmalión, al que se refería Meirieu: “Pigmalión nos da pues, acceso a comprender el mito de la fabricación: todo educador, sin duda es siempre en alguna medida, un Pigmalión que quiere dar vida a lo que fabrica.”, decía Phillipe Meirieu. Pero, en realidad, colide con la verdadera diversidad, la diversidad de sujetos cuya constitución psíquica está empapada de cultura “diversa” y que no es escuchada. No podemos dejar de lado que la escuela, como dice Mariana Karol, es la institución fundamental en la vida del niño, que da cuenta del pasaje de lo privado a lo público, de lo endogámico a lo exogámico; es en este pasaje, -dice la autora-, donde se ponen en juego aspectos de la constitución psíquica del niño y de la continuidad de lo social.

Cada sujeto tiene su manera de expresar, tanto lo que quiere como lo que necesita; en el ambiente escolar, estas diversas formas de “estar en el mundo”, de ser y de pedir, que no siempre pasan por la comunicación verbal, muchas veces no son bien interpretadas, leídas, decodificadas, y justamente, allí se producen “los malentendidos”, la discriminación y la “sospecha”. El carácter único del “yo” se esconde precisamente en lo que hay de inimaginable en el hombre. Sólo somos capaces de imaginarnos lo que es igual en todas las personas, lo general. El yo individual es aquello que se diferencia de lo general, o sea lo que no puede ser adivinado y calculado de antemano, lo que en el otro es necesario descubrir, desvelar, conquistar.”, Milan Kundera

Los supuestos sociales respecto a cuáles son las cualidades para enseñar y aprender, lo que se espera que un alumno ponga en juego durante un ciclo escolar, su postura frente a la vida, la clase social a la que pertenece, la escuela a la que concurre, los hábitos de vida que tiene, su etnia, entre otras variables, la mirada social de aprobación o desaprobación, así como los discursos que legitiman supuestos y prácticas discriminatorias,  le van devolviendo una imagen, que el propio sujeto “compra”, sobre la que constituye su idea de sí, y a partir de la que aparece un empobrecimiento y reducción del campo de interés  y de sus niveles de actividad. Ante este “arrinconamiento” del deseo, su expresión en general se reduce a dos formas de expresión, o aquellas formas “socialmente permitidas”, o a las que denotan importantes sentimientos autodefensivos, oposicionistas y que se traducen fenoménicamente como formas de transgresión del orden social, con un componente previsible de violencia. Violencia que sería una forma de externalización de la violencia simbólica o psicológica de la que ha sido objeto. El fracaso escolar produce efectos de desubjetivación que profundizan la devastación subjetiva que suelen padecer los niños socialmente marginados. La desubjetivación es entendida por S.Duschatzky y C. Corea como aquello que hace referencia a «una posición de impotencia, a la percepción de no poder hacer nada diferente de lo que se presenta». No hay cabida para ellos en el seno de la sociedad, como tampoco la hay para sus padres, desocupados en su gran mayoría, otros presos, en definitiva, padeciendo el exilio de los escenarios públicos.

El hombre, a medida que transcurre a través de diferentes etapas de maduración y desarrollo, genera vínculos, que le permite entrar a ese universo discursivo que lo codifica, así se va edificando a través del proceso secundario como autor de su propia diégesis. La narración de ese sujeto como autor, enriquecida por, la potencialidad del mundo de la vida sobre el que se sustenta nuestra capacidad de interpretar: tradiciones, lenguajes, (códigos, presuposiciones), formatos narrativos, mundos posibles, modelos de mundo, se transforma en texto colectivo productor de nuevos símbolos que vuelven al sujeto a través de sus vínculos con los otros.

“Sólo el sujeto puede decidir aprender” pero, aunque a veces quizá haya que renunciar a enseñar, no hay que renunciar nunca a hacer aprender. “Existe el peligro, al descubrir la dificultad de transmitir saberes de modo mecánico, de caer en el despecho y el abandono” (Meirieu 1991).

Eso sería tomar la decisión de mantener deliberadamente a alguien fuera del circulo de lo humano; seria condenarle, por otra vía, a la violencia. Por eso es tan grave alegar la dificultad de “enseñar” a determinados alumnos para justificar una renuncia educativa a su respecto. Por eso hay que intentar escapar al dilema de la exclusión o el enfrentamiento y a nuestro entender, el único modo de conseguirlo es admitir una vez por todas que nadie puede tomar por otro la decisión de aprender.” Cuando la escuela no respeta el origen sociocultural de los niños, desvalorizando sus modismos, sus costumbres, sus creencias, sus valores, o simplemente desconociéndolos, imponiendo un lenguaje, incurre en un exceso de lo que Bourdieu llama, “violencia simbólica”. Podemos observar que el paso de una escuela a otra significa para los alumnos y sus familias, ascender y descender en la jerarquía de las instituciones educativas. “El ámbito educativo desigual, emerge como campo de batalla de sendas luchas simbólicas de clasificaciones o categorizaciones anudadas en torno a los términos de educable-ineducable e inteligente-no inteligente”, Silvia Pérez Fonticiella.

Esta incomunicación, esta falta de voluntad política por resolver el problema de fondo, ha traído como respuesta-paliativo, la asistencia económica para los sectores desfavorecidos. Es innegable que esta asistencia no puede criticarse, pero la naturalización de esta condición de “asistidos” produce una “discriminación positiva” que acalla las voces del reclamo para dar lugar a un discurso “agradecido” que es integrado a la identidad misma de los beneficiarios. El estado, mientras tanto, se ufana por su sensibilidad humana en la asistencia y recoge votos. Las clases dominantes silencian el desvío de sus fondos públicos, dado que esta forma de “paz social” les otorga tranquilidad para continuar con su modo de vida. Los asistidos, mientras tantos reciben la marca social, el estigma que los identifica. Dice Goffman: Las personas que tienen un estigma particular, tienden a pasar por las mismas experiencias de aprendizaje relativas a su condición y por las mismas modificaciones en la concepción del yo, causa y efecto del compromiso con una secuencia semejante de ajustes personales”. Quiero cerrar este trabajo con una frase de Silvia Duschatzky, en referencia a estas políticas focalizadas que parecen haber llegado para quedarse en los escenarios sociales de nuestra América Latina. Dice S.D.: “En los límites de un discurso de rígidas fronteras, se construye la posición de los receptores. Más agradecidos que “competentes”, los destinatarios del plan perciben los beneficios como salvadores y prefieren someterse al conjunto de demandas, muchas veces arbitrarias, con tal de no retornar a la precariedad del punto de partida”

Al modo de Durkheim, todo parece encontrar así un equilibrio surgido del consenso de todos los actores sociales, pero esta no es, ciertamente, la sociedad que soñé y sigo soñando. Los planes asistenciales son cada vez más, los destinatarios de las políticas focalizadas parecen aceptar con agrado su “marginación asistida” y como decía Joan Manuel Serrat: “…y con la resaca a cuestas, vuelve el pobre a su pobreza, vuelve el rico a su riqueza y el señor cura a sus misas…”.

Así las cosas, los actores sociales luchan por posicionarse dentro de sus campos sociales, pero es evidente que nuevos intercambios simbólicos se imponen silenciosamente en nuestras vidas; la pregunta es entonces: ¿Cómo se reconfigura la subjetividad y las formas de representación de lo real, a partir de los nuevos intercambios?; ¿Cómo impactan estas nuevas subjetividades en las prácticas de las enseñanzas?; ¿Qué tipo de sociedad se formará con estas nuevas configuraciones?

sociedad

EL ENVEJECIMIENTO CAMBIA LA PERCEPCIÓN DEL DOLOR

El envejecimiento provoca cambios en la estructura cerebral, y con ello, en la manera en que las personas mayores perciben los estímulos dolorosos. Un equipo de investigadores ha publicado un estudio en el cual aportan nuevos conocimientos sobre la evolución de las redes corticales durante el envejecimiento y su relevancia para la percepción del dolor.

Lee la nota completa:

https://www.neurologia.com/noticia/7742/como-el-envejecimiento-cambia-la-percepcion-del-dolor

adultos mayores

¿POR QUÉ ASOCIAR LA NEUROPSICOLOGÍA A LA EDUCACIÓN? – Por Mario Valdez

Todos hemos vivido, aunque los más jóvenes lo han leído, que a hasta hace no tantos años la educación escolar era muy diferente de la que hoy se imparte. Aquélla era rígida, vertical, de discurso unívoco brindado por un docente colocado en un pedestal de “portador del saber”. Lejos ha quedado aquello, por suerte, pero la transición hacia una educación inclusiva, moldeable, dinámica, provocadora de conflicto cognitivo, seductora a los impulsos de aprender, no se logra sólo por una determinación de los tiempos, ni por una decisión de los ministerios, ni sólo con la voluntad del profesional docente. Claro que no. Las transformaciones sociales recorren un largo y espinoso camino de aciertos y errores, de amalgama de lo nuevo, de ensayo y error. En el medio están los docentes de aula, los docentes integradores y también los terapeutas a quienes se derivan los niños con dificultades varias del aprendizaje. Todos, atónitos, buscan afanosamente la inspiración didáctica que allane las dificultades que entorpecen el ansiado camino al aprendizaje de cada niño, cada sujeto que con una historia personal y sociocultural, llega al aula cargado de un imperativo cultural y un deseo cognoscitivo moldeado por la historia de su vida.

¿La didáctica tiene todas las respuestas?

Indudablemente que la didáctica se adapta a las necesidades de la “nueva era” en la enseñanza, pero no tiene todas las respuestas, precisamente porque la subjetividad de cada niño está ineludiblemente ligada a una historia diferente y única. Por lo tanto, nos enfrentamos a habilidades diferentes y dificultades de etiología diferente. Pero, entonces, ¿Qué pueden hacer, tanto terapeutas como docentes? La respuesta no está sólo en la pedagogía ni en la didáctica; la respuesta deberá construirse en forma multidisciplinar. Para ello, capacitarse en Neuropsicología dará a docentes y terapeutas un conocimiento más acabado del origen de las dificultades, su forma de abordaje, su modo de impactar en el aprendizaje y finalmente, le aportará herramientas y estrategias que le permitan desarrollar una “llegada” didáctica que potencie y transforme el vínculo que el alumno realiza con el aprendizaje.

 ¿Qué propone IINNUAR?

A través del curso “Neuropsicología y Educación”, IINNUAR ofrece a terapeutas y docentes esta base teórica y práctica, desde la mirada neuropsicológica, para encontrar las herramientas precisas, modernas y eficientes que favorezcan el camino al aprendizaje, teniendo en cuenta los nuevos escenarios de la diversidad y las exigencias de la época.

 ¿Cómo acceder al curso de “Neuropsicología y Educación?

Este curso está a disposición y pronto a comenzar. Aquí enviamos las forma de acceder a él:

Curso “on line”: Neuropsicología y Educación”

Diseñado para psicólogos, psicopedagogos, docentes, docentes integradores, fonoaudiólogos y todos aquellos que abordan las dificultades del aprendizaje con profesionalismo y actualidad.

PRECIO DEL CURSO: $ 4.850.- promoción especial hasta el 10 de julio (30% descuento): $3.395.-

Formas de pago. Por MERCADO PAGO con tarjeta de débito o crédito en 6 o más cuotas. PULSE AQUI o pegue en su navegador:

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O bien: a través de Depósito o transferencia a la cuenta de Banco Galicia: Titular: Mario Alfredo Valdez Colombo – CA – PESOS – 4104731-0076-6 – CBU: 0070076430004104731063 –

Alumnos del exterior: Formas de Pago: por WESTERN UNION: Precio total del curso: u$s 5O.- Datos para el envío: A nombre de MARIO ALFREDO VALDEZ – Documento: DNI 10.865.838 – Domicilio: La Rioja 238 – Piso 5 “B” – Ciudad: Córdoba – Provincia: Córdoba – República Argentina – Tel. 3541662764 – CUIT: 20-10865838-0 – Motivo del envío: Educación Superior.

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CURSO “ON LINE”: “Neuropsicología y Educación”

Diseñado para psicólogos, psicopedagogos, Docentes, Docentes integradores, Fonoaudiólogos y todos aquellos que abordan las dificultades del aprendizaje con profesionalismo y actualidad.

En este curso encontrarás herramientas conceptuales y prácticas para el abordaje de la tarea desde una perspectiva neuropsicológica, pero teniendo en cuenta la “tarea de campo” de los profesionales del área.

PRECIO DEL CURSO: $ 4.850.- promoción especial hasta el 10 de julio (30% descuento): $3.395.-

Formas de pago. Por MERCADO PAGO con tarjeta de débito o crédito en 6 o más cuotas. PULSE AQUI o pegue en su navegador: https://www.mercadopago.com.ar/checkout/v1/redirect?pref_id=319134687-c499d3e0-d867-4554-a12a-07697e79b15f

O bien: a través de Depósito o transferencia a la cuenta de Banco Galicia: Titular: Mario Alfredo Valdez Colombo – CA – PESOS – 4104731-0076-6 – CBU: 0070076430004104731063 –

Alumnos del exterior: Formas de Pago: por WESTERN UNION: Precio total del curso: u$s 5O.- Datos para el envío: A nombre de MARIO ALFREDO VALDEZ – Documento: DNI 10.865.838 – Domicilio: La Rioja 238 – Piso 5 “B” – Ciudad: Córdoba – Provincia: Córdoba – República Argentina – Tel. 3541662764 – CUIT: 20-10865838-0 – Motivo del envío: Educación Superior.

PROGRAMA Y MÁS INFORMACIÓN: Escríbenos a: iinnuarclinicayformacion@gmail.com

UNA NUEVA ERA PARA EL ALZHEIMER

Ha transcurrido más de un siglo desde que el neuropatólogo Alois Alzheimer impartiera la primera conferencia científica en la que describió la enfermedad que hoy lleva su nombre, pero seguimos sin disponer de tratamientos eficaces contra este ladrón de mentes, menos aún de una cura. 

Lee la nota completa: https://www.investigacionyciencia.es/revistas/investigacion-y-ciencia/una-nueva-era-para-el-alzhimer-803/una-nueva-era-para-el-alzhimer-18737?utm_source=boletin&utm_medium=email&utm_campaign=Psicolog%C3%ADa+y+neurociencias+-+Junio+%28IV%29

¿CÓMO AFECTAN LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS AL CEREBRO? – Por Facundo Manes

Trabajamos en el ordenador mientras miramos televisión, y estamos pendientes de las redes sociales y las alertas del móvil. ¿Hasta qué punto nuestro cerebro está capacitado para la multitarea?

El cerebro es, como cualquier sistema de procesamiento de información, un dispositivo con capacidades limitadas, sobre todo en la de procesar una cantidad de información por unidad de tiempo en el presente. Así, nuestro cerebro tiene dos cuellos de botella: uno es la atención (cuando tenemos dos fuentes de información suficientemente complejas, la eficiencia de una decae como consecuencia de la otra); y la otra, la llamada “memoria de trabajo” (el espacio mental en que retenemos la información hasta hacer algo con ella). Esta memoria tiene una capacidad finita en los seres humanos y es extremadamente susceptible a las interferencias. Cuando se intenta llevar a cabo dos tareas demandantes al mismo tiempo, la información se cruza y se producen muchos errores.

Lee la nota completa: https://elpais.com/elpais/2015/12/21/ciencia/1450693458_718084.html